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J Sex Med. 2017 Sep; 14 (9): 1071 - 1078.

Gaither TW, Awad MA, Osterberg EC, Murphy GP, Allen IE, Chang A, Rosen RC, Breyer BN.

Resumen

FONDO:

Es bien conocida la disfunción eréctil (DE) tras el tratamiento del cáncer de próstata con radioterapia (RT), y las estimaciones agrupadas de DE después de RT proporcionarán una educación más precisa al paciente.

OBJETIVO:

Evaluar sistemáticamente la historia natural de la DE en varones con función eréctil previa después de RT de próstata y determinar los factores clínicos asociados con la DE.

MÉTODOS:

Realizamos una revisión de las bases de datos de PubMed y Medline, Embase, Cochrane Library y Web of Science en abril de 2016 de acuerdo con la declaración de los informes preferidos para revisión sistemática y metaanálisis (PRISMA). Los informes identificados incluyeron una medición de la DE antes y después de la RT prostática. Doscientos setenta y ocho resúmenes fueron seleccionados y 105 publicaciones cumplieron con los criterios de inclusión. Sólo se incluyeron en el análisis hombres con función eréctil conocida antes de la RT.

RESULTADO:

DE tras RT prostática.

RESULTADOS:

En total, 17.057 hombres fueron sometidos a braquiterapia (65%), 8.166 hombres se sometieron a RT de haz externo (31%) y 1.046 hombres se sometieron a ambos (4%). Siete instrumentos comunes se utilizaron para medir la DE, incluyendo 23 puntos de corte diferentes para DE. Se utilizó el Cuestionario de Salud Sexual para Hombres (SHIM) en 31 estudios (30%). Las estimaciones agrupadas de DE confirmada por SHIM (puntuación <10-17) sugirieron que la prevalencia de DE después de RT es del 34% de los hombres (IC del 95% = 0,29-0,39) al año y del 57% (IC del 95% = 0,53-0,61) a los 5,5 años. En comparación con la braquiterapia, los estudios de los dos tipos de radiación aumentó la proporción de nueva aparición de DE el 12,3% de los estudios (IC del 95% = 2,3-22,4). Por cada 10% que se perdieron en el seguimiento, la proporción de DE informada aumentó en un 2,3% (IC del 95% = 0,03-4,7).

IMPLICACIONES CLÍNICAS:

La DE es común independientemente de la modalidad de RT y aumenta durante cada año de seguimiento. Usando el SHIM, se encuentra DE en aproximadamente el 50% de los pacientes a los 5 años.

FORTALEZAS Y LIMITACIONES:

Los puntos fuertes de esta revisión sistemática incluyen criterios estrictos de inclusión de estudios que midieron la función eréctil basal, no hay evidencia de sesgo de tamaño, y un gran número de estudios, que permiten técnicas de modelado. Sin embargo, todos los datos incluidos en este análisis fueron observacionales, lo que deja la posibilidad de que los factores de confusión residual aumenten las tasas de DE.

CONCLUSIÓN:

Las definiciones y las mediciones de la DE después de RT varían considerablemente en las series publicadas y podrían explicar la variabilidad en la prevalencia de la DE informada. La pérdida de seguimiento en los estudios podría sesgar los resultados para sobreestimar la DE.

PALABRAS CLAVE:

Disfunción eréctil; Cáncer de próstata; Terapia de radiación; Cuestionario de salud sexual para hombres (SHIM)

PMID: 28859870

Comentario editorial: Ya que la supervivencia del paciente es similar tras los distintos tratamientos para el cáncer de próstata, se le da una mayor importancia a la comprensión de los efectos secundarios de cada uno de ellos. La función sexual en particular se puede afectar de forma notable por todos estos tratamientos y constituye una importante preocupación para los pacientes. Algunos trabajos sugieren que la radioterapia (RT) causa menos disfunción sexual, incluida la disfunción eréctil (DE), en comparación con otras opciones terapéuticas. Las tasas publicadas de DE después de RT varían, y los metanálisis son limitados debido al bajo número de estudios y la utilización de técnicas anticuadas de RT. En esta interesante publicación se pretende evaluar sistemáticamente la historia natural de la DE, en hombres con función eréctil previa, después de RT de próstata y determinar los factores clínicos asociados con la DE. Estos datos pueden servir a los especialistas para proporcionar a los pacientes orientación previa y posterior a la RT prostática.

José María Lozano-Blasco

Urólogo. FECSM

Adjunto de las Unidades de Andrología y Neuro-urología

UGC de Urología-Nefrología

HHUU Virgen del Rocío. Sevilla

jmlozanoblasco@gmail.com

Andrology 2017 Julio; 5(4):771-775.

Favilla, G.I. Russo , A. Zucchi, G. Siracusa, S. Privitera, S. Cimino, M. Madonia, T. Cai, G. Cavallini, G. Liguori, G. D’Achille, M. Silvani, G. Franco, P. Verze, A. Palmieri, B. Torrisi, V. Mirone and G. Morgia

Sección de Urología, Servicio de Cirugía, Universidad de Catania, Catania, Italia; Servicio de Urología y Andrología, Univeridad de Perugia, Perugia, Italia; Servicio de Urología, Universidad de Sassari, Sassari, Italia; Unidad de Urología, Hospital Regional de Santa Chiara, Trento, Italia; Sección de Andrología Medicitalia, Centro de Consultas Externas de Ferrara, Ferrara, Italia; Unidad de Urología, Hospital de Cattinara, Trieste, Italia; Unidad de Urología, Hospital San Giacomo, Monopoli, Italia; Unidad de Urología, Hospital “degli Infermi”, Biella, Italia; Servicio de Urología, Universidad “La Sapienza”, Roma, Italia; Servicio de Urología, Universidad Federico II de Nápoles, Italia; Departamento de Estadística, Universidad de Catania, Catania, Italia.

RESUMEN:

Se han propuesto varios protocolos terapéuticos para el tratamiento de la enfermedad de Peyronie. Entre ellos, el ácido hialurónico y el verapamilo han sido probados independientemente. El objetivo de este trabajo es comparar la eficacia de verapamilo intralesional frente al ácido hialurónico intralesional en pacientes con enfermedad de Peyronie en fase precoz. Se trata de un estudio multicéntrico, prospectivo, aleatorizado en dos brazos de tratamiento y doble ciego comparando el verapamilo frente al ácido hialurónico intralesional tras 12 semanas. Se eligieron varones sexualmente activos, mayores de 18 años con enfermedad de Peyronie en fase aguda. Los pacientes fueron aleatorizados mediante doble ciego a dos grupos (ratio 1:1): el grupo A recibió tratamiento con verapamilo intralesional (10mg en 5ml de suero salino fisiológico) semanalmente durante 12 semanas, mientras que el grupo B recibió tratamiento con ácido hialurónico intralesional (16mg/2ml de ácido hialurónico altamente purificado al 0.8%) semanalmente durante 12 semanas. El objetivo primario era el cambio en la curvatura de pene (grados) desde la etapa inicial hasta la semana 12. El objetivo secundario fue el cambio en el tamaño de la placa y en la puntuación del International Index of Erectile Function 5 (IIEF-5). La diferencia en el tamaño de la placa antes y después del tratamiento era de -1.36mm (DE ± 1.27) para el grupo A y de 1.8mm (DE ± 2.47) para el grupo B (p=NS). El IIEF-5 aumentó en 1.46 puntos (DE ± 2.18) en el grupo A y en 1.78 (DE ± 2.48) en el grupo B (p=NS). No se apreció ninguna diferencia en el grupo A en cuanto al grado de curvatura, mientras que en el grupo B disminuyó en 4.60º (DE ± 5.63) desde la etapa inicial (p < 0.001) y frente al grupo A. De acuerdo a los resultados del cuestionario PGI-I, encontramos una diferencia significativa en cuanto a la percepción de mejoría global del paciente (4.0 vs 2.0; p<0.05). Este estudio prospectivo, aleatorizado a dos brazos de tratamiento, doble ciego que compara el ácido hialurónico frente al verapamilo intralesional mostró una mayor eficacia del ácido hialurónico en cuanto a la reducción de la curvatura y en la puntuación del cuestionario PGI-I.

PMID: 28718527

COMENTARIO DEL EDITOR:

Actualmente carecemos de estrategias terapéuticas realmente eficaces en el tratamiento de la fase aguda de la enfermedad de Peyronie, aunque bien es cierto que recientemente hemos ampliado el arsenal terapéutico en la fase de estabilidad. Pese a las dudas metodológicas que pudieran surgir (no queda claro que se trate realmente de un doble ciego), este trabajo presenta un número significativo de pacientes (140, 70 por cada grupo, no especificado en el resumen) y compara la eficacia del ácido hialurónico frente al verapamilo, otro tratamiento previamente utilizado en este escenario clínico, aunque de resultados controvertidos. Aunque el mecanismo de acción de este fármaco en la fase aguda de la enfermedad es un misterio, haya cada vez más grupos evaluando su eficacia, y ya ha sido incluido en las guías europeas de este año como posible alternativa terapéutica para la fase aguda de la enfermedad.

Borja García Gómez.

Médico Adjunto Unidad de Urología Reconstructiva, Servicio de Urología.

Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.

borjagarciagomez@gmail.com

Andrology 2017 Mayo; 5 (3):505-510.

Ventimiglia, S. Ippolito, P. Capogrosso, F. Pederzoli, W. Cazzaniga, L. Boeri, I. Cavarretta, M. Alfano, P. Vigano , F. Montorsi y A. Salonia

División de Oncología Experimental/Unidad de Urología, URI, IRCCS Hospital San Rafael, Milán, Universidad Vita-Salute San Rafael, Milan, y Unidad de Infertilidad, Unidad de Ginecología/Obstetricia, IRCCS Hospital San Rafael, Milán, Italia.

RESUMEN:

Recientemente, la cohorte de varones del European Male Ageing Study ha sido estratificada en diferentes categorías distinguiendo entre hipogonadismo primario, secundario y compensado. Todavía no se ha aplicado una clasificación similar a la población infértil. Realizamos un estudio transversal reclutando de forma consecutiva a 786 varones infértiles europeos caucásicos y clasificándolos como eugonádicos (testosterona sérica total normal [≥3.03 ng/mL] y hormona luteinizante normal [≤9.4 mU/mL], hipogonádicos secundarios (testosterona total baja, hormona luteinizante normal o baja), hipogonádicos primarios (testosterona total baja, hormona luteinizante elevada), e hipogonádicos compensados (testosterona total normal, hormona luteinizante elevada). En este estudio transversal, se utilizaron modelos de regresión logística para probar la asociación entre los parámetros seminales, las características clínicas y el estadio gonadal definido. Se encontró que un 80, 15, 2 y un 3% de los pacientes eran eugonádicos, hipogonádicos secundarios, primarios y compensados, respectivamente. Los varones con un hipogonadismo secundario tenían un mayor riesgo de obesidad [OR (95% IC): 3.48 (1.98–6.01)]. Los varones con hipogonadismo primario tenían un mayor riesgo de azoospermia [24.54 (6.39–161.39)] y volumen testicular <15 mL [12.80 (3.40–83.26)]. Los varones con hipogonadismo compensado tenían un perfil similar a los de hipogonadismo primario, mientras que su riesgo de azoospermia [5.31 (2.25–13.10)] y de volumen testicular disminuido [8.04 (3.17–24.66)] era menor. El riesgo de volumen testicular disminuido [1.52 (1.01–2.33)] y de azoospermia [1.76 (1.09–2.82)] estaba igualmente incrementado, aunque de forma más leve, en los varones con hipogonadismo secundario. De manera general, el hipogonadismo primario y el compensado mostraron el peor escenario clínico en términos de la capacidad fértil. Aunque no fueron diseñadas específicamente para el grupo de varones infértiles, las categorías del European Male Ageing Study podrían resultar útiles como una herramienta de estratificación incluso en este escenario.

PMID: 28409903

COMENTARIO DEL EDITOR:

Interesante estudio de este grupo italiano, bien realizado desde el punto de vista metodológico y que abre la puerta a clasificar a los varones infértiles con hipogonadismo según los grupos heredados del conocido European Male Ageing Study, ya ampliamente utilizados en trabajos posteriores.

Borja García Gómez.

Médico Adjunto Unidad de Urología Reconstructiva, Servicio de Urología.

Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.

borjagarciagomez@gmail.com

Andrology 2017 Mayo;5(3):445-450.

Bryniarski, P. Taborowski, P. Rajwa, Z. Kaletka, M. Zyczkowskiand, A. Paradysz.

Servicio de Urología, Universidad Médica de Silesia en Katowice, Zabrze, Polonia.

RESUMEN:

La mejor aproximación quirúrgica para la varicocelectomía es todavía desconocida, aunque cada vez más y más profesionales optan por la microcirugía subinguinal. El objetivo de este estudio era dilucidar si la aproximación microquirúrgica es superior a la varicocelectomía laparoscópica en cuando a tasas de embarazo, potencial de fertilización, función endocrinológica del testículo, disfunción eréctil, y aumento del volumen testicular. Se trataba de un estudio prospectivo, abierto y aleatorizado a ambos tratamientos. Se realizó en la institución de los autores y diseñado como per protocolo. Se asignaron 84 pacientes de forma aleatoria a uno de los grupos de tratamiento desde 2012 a 2015. En el primero grupo se asignaron 42 pacientes a varicocelectomía laparoscópica y en el segundo otros 42 a microquirúrgica. Las indicaciones de varicocelectomía fueron infertilidad de > 1 año de evolución, varicocele izquierdo palpable, y al menos un parámetro del seminograma alterado (concentracion espermática <15 millones/ml, motilidad total <40%, motilidad progresiva <32%, vitalidad <58%, o morfología normal <4%). El objetivo primario fue mostrar la superioridad de la varicocelectomía microquirúrgica sobre la laparoscópica en términos de tasa de embarazo. El objetivo secundario fue la medición de los parámetros seminales en intervalos de 3 meses tras la intervención hasta cumplir 1 año. Otros objetivos incluyeron los niveles de LH, FSH y testosterona, así como la medición del volumen testicular y la puntuación del International Index of Erectile Function. Para cada grupo se perdieron 5 pacientes durante el periodo de seguimiento. No se pudo demostrar el objetivo principal: la tasa de embarazo en el primer y segundo grupo fue del 29.7% y del 40.5%, respectivamente (p = 0.34). El análisis de los parámetros seminales tras la cirugía reveló una diferencia estadísticamente significativa en la motilidad total, motilidad progresiva y morfología a favor de la aproximación microquirúrgica. Ambos métodos mostraron una mejoría en todos los parámetros seminales. No se encontraron diferencias en los niveles hormonales, así como en la función eréctil y el volumen testicular entre los dos grupos. El pequeño número de pacientes en ambos grupos representó la principal limitación del estudio.

PMID: 28346969

COMENTARIO DEL EDITOR:

Como expresan en el propio artículo, sigue sin demostrarse la superioridad de ninguna aproximación quirúrgica para el tratamiento del varicocele en el varón infértil. Esto probablemente se deba, por un lado, a que en los resultados intervienen múltiples factores que exceden la mera corrección clínica o radiológica del varicocele y, por otro lado, a que no existen estudios prospectivos que estandaricen los resultados para llegar a conclusiones definitivas. En este trabajo sí se encontraron diferencias estadísticamente significativas respecto a la calidad del seminograma tras la intervención a favor de la aproximación microquirúrgica. No se consiguió, sin embargo, demostrar una superioridad significativa con respecto a la tasa de embarazo, aunque sí una tendencia que probablemente resultaría significativa con un mayor número de pacientes.

Borja García Gómez.

Médico Adjunto Unidad de Urología Reconstructiva, Servicio de Urología.

Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.

borjagarciagomez@gmail.com

 

World J Mens Health 2017 Agosto 35(2): 94-99.

Dharwadkar Sachin, Manohar ChikkaMoga Siddaiah, Karthikeyan Vilvapathy Senguttuvan, Ratkal Chandrashekar Sidaramappa, Keshavamurthy Ramaiah

Servicio de Urología, Instituto de Nefro-Urología, Bangalore, India.

RESUMEN:

OBJETIVOS: La aparición de disfunción eréctil (DE) de novo tras una uretroplastia es una complicación bien conocida. La incidencia e historia natural de la DE tras la uretroplastia está infrareportada. Medimos la incidencia de DE de novo tras la uretroplastia.

MATERIAL Y MÉTODOS: Se incluyeron de manera consecutiva todos pacientes a los que se les realizó una uretroplastia y dieron su consentimiento (n=48) con edades comprendidas entre 21 y 50 años desde febrero de 2014 a julio de 2016, con función eréctil antes de la cirugía normal según una puntuación en el International Index of Erectile Function-5 (IIEF-5)≥22. Fueron entrevistados a los 3, 6 y 12 meses tras la cirugía.

RESULTADOS: En pacientes con estenosis de uretra anterior (n=40), se realizó uretroplastia con injerto en 22 casos (55%) y anastomosis término-terminal en 18 casos (45%). La puntuación media en el IIEF-5 fue de 24.15±0.8 antes de la cirugía, 20.10±4.2 a los 3 meses (p<0.001), 22.70±2.3 a los 6 meses (p=0.0012), y 23.70±1.7 a los 12 meses (p=0.03), mostrando una recuperación de la función eréctil con el tiempo. A los 8 pacientes con un traumatismo pélvico con lesión uretral se les practicó una uretroplastia perineal progresiva. Su puntuación media en el IIEF-5 fue de 24.0±1.2 antes de la cirugía, 18.8±5.4 a los 3 meses (p=0.002), 20.9±3.5 a los 6 meses (p=0.37), y 22.0±1.5 a los 12 meses (p=0.427). La incidencia de DE al año de la cirugía fue similar entre los pacientes intervenidos de estenosis de uretra anterior y traumatismo pélvico con lesión uretral; y entre los grupos de uretroplastia con injerto y anastomosis término-terminal.

CONCLUSIONES: La incidencia de DE un año tras la cirugía para la lesión uretral por traumatismo pélvico es similar a la observada las la cirugía para la estenosis de la uretra anterior en paciente con función eréctil normal preoperatoria. Entre los casos con estenosis de uretra anterior, la recuperación fue mejor a los 3 meses con la uretroplastia con injerto pero similar entre la uretroplastia y la anastomosis término-terminal al año de la intervención.

PMID: 28868817

COMENTARIO DEL EDITOR:

Interesante trabajo de este grupo indio de un hospital de referencia en esta patología que, aunque sencillo en cuanto a su concepto, está metodológicamente bien realizado. La disfunción eréctil tras la cirugía de uretra es una complicación reconocida, y en las primeras series se reportó una incidencia de hasta el 5% en las anastomosis término-terminales y del 0.9% en la uretroplastia con injerto. Sin embargo, estudios posteriores mostraron que esta entidad se resolvía espontáneamente con el tiempo, con unas tasas de resolución de hasta el 86% a los 12 meses. Hecho que queda constatado con los resultados observados en este trabajo.

Borja García Gómez.

Médico Adjunto Unidad de Urología Reconstructiva, Servicio de Urología.

Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.

borjagarciagomez@gmail.com

Arch Esp Urol. 2017; 70(7):662-669.

Adriana Brufman, Laura Colombo, Esteban Streiger y Rocío Pusillico.

Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas. Universidad Nacional de Rosario (UNR). Departamento de Bioquímica Clínica UNR. Departamento Microbiología UNR. Servicio Urología. Hospital Escuela Eva Perón. Argentina.

RESUMEN:

OBJETIVO: El propósito de este estudio fue determinar la prevalencia de los diferentes microorganismos aislados del tracto urogenital de hombres infértiles y evaluar si existen diferencias en los parámetros seminales según la presencia o ausencia de infecciones genitales.

MÉTODOS: Se analizaron en forma retrospectiva los parámetros del semen en 280 muestras de hombres infértiles de acuerdo a los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS 2010). El análisis microbiológico se realizó según modificación del método de Stamey-Meares propuesta por Santoianni et al.

RESULTADOS: Los estudios microbiológicos mostraron ausencia de microorganismos o presencia de colonizantes habituales no jerarquizables en el 67,86% (GRUPO 1) de las muestras, y presencia de al menos un patógeno o patógeno potencial en 32,14% del total (GRUPO 2). No se observaron diferencias significativas en volumen de eyaculado (p=0,353), valor de pH (p=0,801), movilidad (p>0,30), concentración de ácido cítrico (p=0,383) y viscosidad (p=0,948) entre los dos grupos. El recuento relativo de espermatozoides en los pacientes infectados fue significativamente menor que en aquellos que no presentaban patógenos (p=0,05). Se evaluó además el índice de teratozoospermia (IT). Las muestras de pacientes con infección presentaron valores de IT mayores (p<0,0001).

CONCLUSIONES: Un tercio de la población estudiada presentó infecciones genitales. En base a nuestros resultados, consideramos fundamental la realización de un espermocultivo en las primeras etapas del estudio del paciente infértil para contribuir a un adecuado tratamiento de la pareja con fallas reproductivas.

PMID: 28891798

COMENTARIO DEL EDITOR:

Este grupo argentino analiza los resultados hallados en los cultivos de semen de casi 300 pacientes con al menos una alteración en el seminograma y sin signos clínicos de infección, encontrando una presencia de gérmenes potencialmente patógenos en prácticamente la tercera parte de ellos. Postulan así la necesidad de realizar de forma sistemática este test en la evaluación del varón subfértil. Sin embargo, antes de seguir esta recomendación de forma sistemática, convendría evaluar la eficacia de los posibles tratamientos tanto para mejorar los parámetros seminales como en las tasas de embarazo.

Borja García Gómez.

Médico Adjunto Unidad de Urología Reconstructiva, Servicio de Urología.

Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.

borjagarciagomez@gmail.com

J Clin Endocrinol Metab 102 (2), 583-593, 2017

Thomas W. Storer, PhD, Shehzad Basaria, MD, Tinna Traustadottir, PhD, S Mitchell Harman, MD, PhD, Karol Pencina, PhD, Zhuoying Li, MSc, Thomas G. Travison, PhD, Renee Miciek, MS, Panayiotis Tsitouras , MD, Kathleen Hally, Grace Huang, MD, Shalender Bhasin, MD

Basaria et al publicaron un artículo en el New England Journal of Medicine 2010 titulado “Adverse events associated with testosterone administration” generando un gran impacto mediático negativo. Trataron a un grupo de ancianos frágiles con movilidad reducida pero terminaron de forma prematura el estudio al observar una mayor incidencia de eventos cardiovasculares. Muchos han criticado la metodología del mismo pues la mayor parte de los eventos cardiovasculares fueron leves y las dosis administradas eran suprafisiológicas, por lo que no se puede extrapolar al tratamiento convencional en pacientes con hipogonadismo.

En la misma línea de investigación se presenta este estudio a 3 años que pretende determinar los efectos de la testosterona en ancianos sobre la fuerza muscular, la fatigabilidad y su función física.

Se trata de un estudio doble ciego, controlado con placebo y randomizado en hombres sanos de >60 años con testosterona total de 100-400 ng/dL o testosterona libre de 50pg/mL. Se randomizaron a tratamiento con 7.5g de testosterona 1% vs placebo, y se analizan los efectos de la misma en 3 años de seguimiento.

En el grupo tratamiento se objetivan mejorías en masa muscular (medida por DEXA), potencia muscular, fatigabilidad y tolerancia al ejercicio (medidas con pruebas de esfuerzo específicas) respecto placebo. A pesar de ello, dada la magnitud de la diferencia, aunque estadísticamente significativa, se desconoce si su efecto clínico es relevante. También hay que destacar que el grupo de pacientes tratados son voluntarios sanos, no frágiles y no existen pacientes con valores de testosterona <100ng/dL, por lo que también desconocemos su efecto en un escenario de mayor morbilidad e hipogonadismo.

Existen múltiples estudios en marcha para valorar el efecto terapéutico de la testosterona en el campo de la geriatría. Más allá de su efecto terapéutico sobre la función sexual, la testosterona posee también efectos anabólicos sobre el hueso y el músculo, con lo que parece razonable su uso en este campo de la medicina. Deberemos estar atentos a los resultados de los mismos para valorar esta opción terapéutica.

Josep Torremadé Barreda

Urólogo

Médico Adjunto. Hospital Universitari de Bellvitge

Director Instituto de Andrología y Sexualidad Masculina. Hospital Universitari Sagrat Cor

 

UROLOGY 99: 142 -147, 2017

Jung Kwon Kim, Min Chul Cho, Hwancheol Son, Ja Hyeon Ku, Seung-June Oh, and Jae-Seung Paick

Con la irrupción de la enucleación prostática con láser Holmium (HOLEP) disponemos de una alternativa terapéutica endourológica a la RTU de próstata para próstatas de gran tamaño. Varios estudios han analizado los cambios en la función sexual después del HOLEP, pero los resultados son inconsistentes. A pesar que algunos de ellos no muestran cambios en ésta, la mayor parte de ellos coinciden en un deterioro transitorio de la función eréctil y tasas de eyaculación retrógrada similares a la RTU convencional (70%).

En el presente estudio se analizan aspectos relacionados con la función orgásmica y eyaculatoria de un total de 192 pacientes sometidos a enucleación prostática (HOLEP). Para ello utilizaron un cuestionario no validado que incluía preguntas sobre satisfacción, calidad miccional, valoración global sexual, cambios en el volumen de eyaculado y cambios en la intensidad del orgasmo.

La mediana de edad fue de 66 años y el volumen prostático pretratameinto fue de 61.9 ± 24.1 mL. Los cambios en el volumen del eyaculado fueron los siguientes: “pérdida total” (76.9%), “disminuido” (18.7%) y “sin cambios” (4.4%). A pesar de ello, del total de pacientes con disminución del volumen de eyaculado, 73,6% lo describen negativamente pero lo toleran por la mejoría en su calidad miccional, 16.1% no lo describieron como un problema e incluso un 2.3% lo relatan como algo positivo. Únicamente un 8% están muy insatisfechos y quisieran revertir su situación. También un 52.8% de los pacientes refieren una disminución en la intensidad de los orgasmos, siendo esta la situación que en mayor número de casos se asocia a arrepentimiento con la cirugía.

La enucleación prostática HOLEP es una alternativa terapéutica eficaz para el tratamiento de los STUI asociados a la HBP, con una tasa de complicaciones aceptable. A pesar de ello, debemos informar a los pacientes del impacto de este tipo de cirugías en su función sexual.

Josep Torremadé Barreda

Urólogo

Médico Adjunto. Hospital Universitari de Bellvitge

Director Instituto de Andrología y Sexualidad Masculina. Hospital Universitari Sagrat Cor

 

UROLOGY 100: 125- 130, 2017

James Anaissie, Faysal A. Yafi, Kenneth J. DeLay, Elizabeth J. Traore, Suresh C. Sikka, and Wayne J. G. Hellstrom

Desde la aprobación de la colagenasa de clostridium en la enfermedad de Peyronie por parte de las agencias del medicamento europea y española, numerosos grupos han iniciado este tratamiento como parte de su práctica clínica. La mayor parte de grupos han realizado cambios en el protocolo propuesto en los estudios IMPRESS, adaptándolos según sus preferencias. Un aspecto discordante (y en algunos casos, limitante por su elevado precio) ha sido el número de ciclos a realizar. El siguiente artículo del grupo de Hellstrom analiza la eficacia de cada ciclo de colagenasa.

Se trata de la revisión retrospectiva de 77 pacientes con enfermedad de Peyronie tratados con colagenasa de clostriduim desde Abril 2014 hasta Marzo 2016. Un total de 41 pacientes completaron los 4 ciclos de tratamiento objetivando una mejoría en la curvatura media de 58.2º pretratamiento a 41º postratamiento. Los autores concluyen que el beneficio terapéutico disminuye a partir del 3er ciclo, no encontrando diferencias significativas a partir de este. Intentaron también determinar predictores de respuesta, y únicamente la respuesta del primer ciclo predice la respuesta al final del tratamiento. Los pacientes que conseguirán una reducción final de la curvatura >20º tienen una reducción mayor tras la primera inyección (-16.2º vs 5.8º).

Probablemente el protocolo propuesto en los estudios IMPRESS no se está utilizando en la mayor parte de centros, por su elevado coste y dificultad en su cumplimiento asistencial. Aparecen protocolos alternativos, con menor número de inyecciones, combinándolo con mecanismos de tracción y reportando resultados similares. Veremos cuál de ellos se impone finalmente.

Josep Torremadé Barreda

Urólogo

Médico Adjunto. Hospital Universitari de Bellvitge

Director Instituto de Andrología y Sexualidad Masculina. Hospital Universitari Sagrat Cor

 

UROLOGY 99: 136-141, 2017

Brian Le, Kevin McVary, Kevin McKenna, and Alberto Colombo

El Servicio de Urología de la Northwestern University and Southern Illinois University está desarrollando un prototipo de prótesis de pene y algunos de nosotros hemos visto alguna comunicación en los congresos de la AUA 2013 y 2015 dónde nos detallaban algunos aspectos técnicos preliminares.

En este artículo nos presentan el nuevo concepto de prótesis de pene SMP (Shape Memory Penile) y realizan un estudio comparativo de sus características mecánicas con otras prótesis disponibles en el mercado.

Se trata de una prótesis con un exoesqueleto de nitinol (niquel-titanio) termomodelable que cubre un cuerpo de latex y silastic. La principal novedad es la característica termodinámica del nitinol que le permite cambiar de configuración en un rango térmico de 0 a 42º (flacidez-rigidez). Entre sus ventajas destacarían su simplicidad, facilitando el implante y evitando complicaciones asociadas al reservorio, bomba y sus conexiones. Han testado sus características mecánicas en el laboratorio comparándolas con las prótesis AMS 700, AMS 600 y AMS Spectra. La prótesis SMA posee una rigidez axial de 2.62 kgf, superando la rigidez proporcionada por la AMS 700CX (1.42 kgf) y por debajo de las prótesis maleables Spectra (6.45 kgf). Pero a diferencia de estas últimas, que ofrecen una tolerancia a la fuerza lateral muy baja (0.18kgf), las prótesis SMA precisan de 0.30kgf para inducir una deformidad lateral de 30º, superando también a las prótesis hidráulicas AMS 700 (0.22kgf). Por este motivo, las características mecánicas de las prótesis SMA, testadas en condiciones de laboratorio, parecen superiores a lo disponible actualmente en el mercado.

A pesar de ello, quedan algunos aspectos por desarrollar. Los autores están trabajando en el sistema para activar térmicamente la prótesis. Se podría activar externamente con un dispositivo de inducción o de forma más sencilla, con paños a distintas temperaturas.

Deberemos estar atentos a la evolución de las mismas en los próximos años.

Josep Torremadé Barreda

Urólogo

Médico Adjunto. Hospital Universitari de Bellvitge

Director Instituto de Andrología y Sexualidad Masculina. Hospital Universitari Sagrat Cor