J Sex Med. 2016 Nov; 13 (11): 1579-1617
Trost LW1, Munarriz R2, Wang R3, Morey A4, Levine L5.
Información del autor
1 Departamento de Urología, Mayo Clinic, Rochester, MN, EUA. Dirección electrónica: Trost.Landon@mayo.edu.
2Centro de Medicina Sexual, Departamento de Urología, Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, Boston, MA, EE.UU.
Departamento de Urología de la Universidad de Texas-Houston Medical School, Houston, TX, EE.UU.
4 Departamento de Urología, Universidad de Texas Southwestern Medical Center, Dallas, TX, EE.UU.
5 Departamento de Urología, Rush University Medical Center, Chicago, IL, EE.UU.
Resumen
INTRODUCCIÓN:
El campo de la medicina sexual está avanzando continuamente, con nuevos resultados publicados. Dada la rápida evolución, son esenciales las guías de práctica clínica actualizadas para informar a los clínicos sobre las mejores prácticas.
OBJETIVO:
Resumir la literatura actual y proporcionar directrices clínicas sobre las terapias de tracción del pene, dispositivos de vacío para la erección y la revascularización del pene.
MÉTODOS:
Se celebró un panel de consenso con los principales expertos en medicina sexual durante el “International Consultation on Sexual Medicine (ICSM) de 2015”. Se revisó la literatura relevante y se calificó en base a los criterios de Oxford para desarrollar guías basadas en la evidencia y declaraciones de consenso.
LAS PRINCIPALES MEDIDAS:
El desarrollo de guías clínicamente relevantes.
RESULTADOS:
La terapia de tracción del pene es un tratamiento viable para mejorar de forma modesta la longitud del pene como opción primaria, antes de la colocación de una prótesis de pene en hombres con pene de longitud corta o después de la cirugía para la enfermedad de Peyronie. También podría tener un papel en la fase aguda de la enfermedad de Peyronie, pero tiene resultados inconsistentes en la fase a largo plazo. Los dispositivos de vacío para la erección son eficaces para crear una erección satisfactoria para el coito, incluso en poblaciones difíciles de tratar. También pueden ser utilizados en post-prostatectomía para mantener la longitud del pene, pero existe poca evidencia para su uso como terapia de rehabilitación. En disfunción eréctil vasculogénica, los hombres con sospecha de insuficiencia arterial pueden ser evaluados con ecografía Doppler peneana y angiografía confirmatoria. Los procedimientos de revascularización del pene han demostrado consistentemente beneficios en poblaciones de pacientes muy seccionados; sin embargo, existen datos poco adecuados para sugerir la superioridad de alguna técnica. Los hombres con factores de riesgo vascular son probablemente malos candidatos para la revascularización del pene, aunque la disfunción veno-oclusiva y la edad son menos significativas. Las terapias para el tratamiento de la disfunción veno-oclusiva primaria no se recomiendan y deben reservarse para los ensayos clínicos.
CONCLUSIONES:
Desde la anterior reunión del ICSM, se han producido múltiples desarrollos en dispositivos mecánicos externos y revascularización peneana para el tratamiento de la disfunción eréctil y sexual. Los especialistas en medicina sexual son alentados a revisar e incorporar aquellas recomendaciones aplicables a su práctica clínica.
Copyright © 2016 Sociedad Internacional de Medicina Sexual. Publicado por Elsevier Inc. Todos los derechos reservados.
PALABRAS CLAVE:
Anastomosis; Insuficiencia Arterial; Derivación; Microcirugía; Vacío; Disfunción Veno-Oclusiva
PMID: 27770853
Comentario editorial: En este interesante informe se proporcionan recomendaciones basadas en la evidencia actual sobre terapias de tracción del pene (TTP), dispositivos de vacío para la erección (DVE) y la cirugía vascular peneana. De entre todas, podemos destacar las siguientes; la TTP puede corregir la curvatura peneana en los hombres que se presentan Enfermedad de Peyronie (EP) en su fase aguda (NE 2, GR C). El DVE es eficaz a la hora de conseguir una erección satisfactoria para las relaciones sexuales, incluso en población difícil de tratar, como diabéticos, lesionados medulares y después de prostatectomía radical (NE 2; GR B). Los hombres con disfunción eréctil menores de 55 años con DE recién adquirida por enfermedad arterial oclusiva focal, en ausencia de otros factores de riesgo cardiovasculares, pueden ser candidatos a procedimientos de revascularización del pene (NE 3, GR C). No se recomienda la cirugía venosa o embolización para el tratamiento de la disfunción veno-oclusiva (NE 4, GR C).
José María Lozano-Blasco
Urólogo. FECSM
Adjunto de las Unidades de Andrología y Neuro-urología
UGC de Urología-Nefrología
HHUU Virgen del Rocío. Sevilla
jmlozanoblasco@gmail.com
