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J Clin Endocrinol Metab. 2016 Nov 3:jc20162849. [Epub ahead of print]

Kulle AE(1), Reinehr T(2), Simic-Schleicher G(3), Hornig NC(1), Holterhus PM(1).

Author information:

(1)1 Department of Pediatrics, Division of Pediatric Endocrinology and Diabetes,

Christian-Albrechts-University Kiel & University Hospital Schleswig-Holstein,

Campus Kiel, Kiel, Germany. (2)2 Department of Pediatric Endocrinology, Diabetes

and Nutrition Medicine, Vestische Hospital for Children and Adolescents Datteln,

University of Witten/Herdecke, Germany. (3)3 Zentralkrankenhaus Bremen-Nord,

Klinik für Kinder- und Jugendmedizin, Bremen, Germany.

BACKGROUND: Dehidroepiandrosterona-sulfato (DHEAS) y 17-hidroxipregnenolona

(17OHPreg) son importantes para entender la vía Δ5, como por ejemplo en la adrenarquia y la obesidad. Mientras que la espectrometría de masas se ha convertido en el método estándar para el dosaje de esteroides, hay pocos rangos de referencia específicos en relación a la edad, el género y el estadio puberal durante la infancia.

OBJETIVO: Desarrollar un método UPLC-MS/MS sensible y fiable para la determinación simultánea de DHEAS y 17OHPreg, y establecer unos rangos de referencia completos en función de edad, género y estadio puberal en prepúberes.

MÉTODOS: 684 sujetos prepúberes, 453 con IMC normal (<90(th)) (243 hembras, 210 machos) y 231 sujetos obesos (>97(th)) (132 hembras, 99 machos), fueron categorizados en once categorías de edad y estadio de Tanner (PH) y se determinaron rangos de referencia específicos.

RESULTADOS: El método fue lineal hasta los 600 nmol/L (17OHPreg) y 6000 nmol/L

(DHEAS) con límites de detección de 0.05 nmol/L y 0.5 nmol/L respectivamente. Ambos esteroides dismiyeron tras el periodo neonatal. Las comparaciones con ensayos con RIA (Siemens (DHEAS); intra-kit (17OHPreg) revelaron un 0.95 y 0.93 como coeficientes de determinación. Mientras que la DHEAS – generalmente más alta en niños- se incrementó continuamente a partir de los 3-6 años, el17OHPreg se mantuvo constante por un largo periodo de tiempo. En individuos obesos, ambos se hallaron significativamente elevados, también de manera parcial tras la incorporación al análisis de los estadios de Tanner.

CONCLUSIONES: UPLC-MS/MS es un método sensible y fiable para la cuantificación de DHEAS y 17OHPreg. Nuestros datos avalan la maduración diferencial de CYP17 durante la adrenarquia con un aumento de la actividad lyasa 17/20 y un aumento constante de la actividad 17α. La interpretación endocrinológica de 17OHPreg y DHEAS debería considerar la diferenciación por edad, género, estadio puberal e IMC.

DOI: 10.1210/jc.2016-2849

PMID: 27809697  [PubMed - as supplied by publisher]

Eduard García-Cruz

Urólogo. FECSM

Urología y Salud del Hombre

Servicio de Urología

Hospital Clínic de Barcelona

www.reisho.com

J Clin Endocrinol Metab. 2016 Dec 19:jc20163669. [Epub ahead of print]

Gagliano-Jucá T(1) İçli TB(2), Pencina KM(1), Li Z(1), Tapper J(3), Huang G(1), Travison TG(4), Tsitouras P(5,)(6), Harman SM(6,)(7), Storer TW(1), Bhasin S(1),

Basaria S(1).

Author information:

(1)1 Research Program in Men's Health: Aging and Metabolism, Brigham and Women's Hospital, Harvard Medical School, Boston, MA 02115. (2)2 Hacettepe University

Faculty of Medicine, 06100 Ankara, Turkey. (3)3 Department of Molecular Medicine

and Surgery, Karolinska Institutet, Karolinska University Hospital, Stockholm,

Sweden. (4)4 Program on Aging, Hebrew Senior Life, Roslindale, MA. (5)5 DWR

Department of Geriatric Medicine, University of Oklahoma, Oklahoma City, OK. (6)6

Kronos Longevity Research Institute, Phoenix, AZ. (7)7 Phoenix VA Health Care

System, Phoenix, AZ.

CONTEXTO: Los niveles endógenos de testosterona se han asociado negativamente al intervalo QT en series de casos; los efectos del tratamiento con testosterona sobre los parámetro electrocardiográficos no se han analizado en estudios clínicos aleatorizados.

OBJETIVO: Evaluar los efectos de la suplementación de testosterona en el intervalo QT corregido (QTcF) en dos estudios clínicos aleatorizados.

PARTICIPANTES: Hombres con electrocardiogramas de los estudios Testosterone and Pain (TAP) y Testosterone Effects on Atherosclerosis in Aging Men (TEAAM).

INTERVENCIONES: Los participantes fueron randomizados a recibir placebo o gel de testosterona durante 14 (TAP) o 36 (TEEAM) semanas. Se realizaron electrocardiogramas basales y al final de las intervenciones en ambos estudios; en el estudio TEAAM se obtuvieron registros electrocardiográficos también a los 12 y 24 meses.

MEDIDAS: Se analizaron las diferencias del QTcF entre los grupos con testosterona y placebo en cada uno de los estudios. Se realizó la asociación del cambio en los niveles de testosterona con los cambios en el QTcF en los hombres asignados al grupo testosterona en cada uno de los estudios.

RESULTADOS: El nivel medio de testosterona aumentó en los grupos “testosterona” en ambos estudios. En el estudio TAP, existió una reducción no-significativa en el QTcF medio en el grupo testosterona comparado con el grupo placebo (effect size= -4.72 ms; p=0.228) y los cambios en el QTcF se relacionaron negativamente con los niveles de testosterona circulante (p=0.036). En el estudio TEAAM, la testosterona atenuó el aumento relacionado con la edad en el QTcF apreciado en el grupo placebo

(effect size= -6.30 ms; P<0.001).

CONCLUSION: El tratamiento con testosterona atenuó el aumento de la duración del QTcF en hombres. Las implicaciones clínicas de estos hallazgos requieren más investigación.

DOI: 10.1210/jc.2016-3669

PMID: 27992261  [PubMed - as supplied by publisher]

Comentario: de este estudio nos gustaría subrayar que se trata de otra experiencia en la que la suplementación de testosterona en hombres con Déficit de Testosterona no aumenta – parece, de hecho, disminuir- el riesgo cardiaco, en este caso a través de la disminución del intervalo QT.

Eduard García-Cruz

Urólogo. FECSM

Urología y Salud del Hombre

Servicio de Urología

Hospital Clínic de Barcelona

www.reisho.com

BJU 2016, Nov; 118(5): 804-813

Hackett G1, Cole N2, Saghir A3, Jones P4, Strange RC4, Ramachandran S2,5,6.

1Heart of England Foundation NHS Trust, Sutton Coldfield, UK.2Heart of England Foundation NHS Trust, Sutton Coldfield, UK.3University of Birmingham, Edgbaston, Birmingham, UK.4Institute for Science and Technology in Medicine, Keele University Medical School, Keele, Staffordshire, UK.5Department of Clinical Biochemistry, University Hospitals of North Midlands, Keele, Staffordshire, UK.6Faculty of Health Sciences, Staffordshire University, Keele, Staffordshire, UK.

OBJETIVO:

Evaluar la respuesta de la función sexual tras 30 semanas de tratamiento con undecanoato de testosterona de acción prolongada (TU) o placebo en 199 hombres con diabetes tipo 2 e hipogonadismo severo o leve (HG).

PACIENTES Y MÉTODOS:

Se identificaron hombres con HG de siete registros de atención primaria de diabetes tipo 2. Se realizó un estudio controlado con placebo de 30 semanas de TU en 199 de estos hombres (placebo, n = 107, TU, n = 92). La medida de resultado utilizada por el paciente fue la puntuación de 15 ítems del Índice Internacional de Función Eréctil. Los hombres que completaron el estudio (n = 189) fueron estratificados, en primer lugar, por el total de testosterona total (TT) o testosterona libre (FT) en HG leve (TT 8.1-12 nmol /L o FT 0.18-0.25 nmol /L) y HG severa (TT ≤ 8 nmol / L y FT ≤0,18 nmol / L), y en segundo lugar, por intervención (placebo o TU), creando así cuatro grupos: HG leve / placebo; HG leve / TU ; HG severa / placebo y HG severa / TU.

ANÁLISIS ESTADÍSTICO:

Los cambios en la puntuación de la función sexual (un resultado secundario del estudio) en cada visita dentro del grupo (desde la línea de base) y entre los grupos (TU versus placebo) en cada evaluación (6, 18 y 30 semanas) fueron comparados usando prueba de los rangos con signo de Wilcoxon y prueba de la suma de rangos de Wilcoxon, respectivamente.

RESULTADOS:

Una mejora significativa en la función eréctil fue evidente sólo en el grupo de HG severa después de 30 semanas de tratamiento con TU; este hallazgo persistió cuando se comparó TU con placebo. Las puntuaciones de satisfacción sexual y de deseo sexual también fueron mejoradas a las 6, 18 y 30 semanas en el grupo de HG severa después del tratamiento con T. Este aumento en las puntuaciones fue también evidente cuando se comparó con placebo. TU no parece alterar la función orgásmica significativamente en cualquiera de los grupos de pacientes.

CONCLUSIONES:

El presente estudio sugiere que el beneficio en los síntomas sexuales después del tratamiento con TU es evidente principalmente en pacientes con HG con niveles de TT ≤ 8 nmol / L y FT ≤0,18 nmol / L. También se sugiere que 30 semanas de tratamiento es necesario antes de evaluar la mejora de la función eréctil.

Comentario editorial: Un estudio más avalando la utilidad de la administración de testosterona en el ámbito de la función sexual. Si a esto le añadimos las disfunciones sexuales de las personas diabéticas, se hace necesario valorar el perfil hormonal masculino en los pacientes con hiperglucemia en busca de un posible hipogonadismo.

Carlos Balmori Boticario

Urólogo. FECSM

Responsable Sección Urología y Medicina Sexual y Reproductiva

Centros: Hospital Nª Sra. del Rosario. IVI Madrid

cbalmori@unidadmedicinasexual.com

www.unidadmedicinasexual.com

J Sex Med. 2016 Dec; 13 (12): 1787-1804

Información del autor

Mohit Khera, MD, MBA, MPH,  Ganesh Adaikan, PhD, DSc,  Jacques Buvat, MD,  Serge Carrier, MD, Amr El-Meliegy, MD,  Kostas Hatzimouratidis, MD, Andrew McCullough, MD,  Abraham Morgentaler, MD,  Luiz Otavio Torres, MD,  y Andrea Salonia, MD

Resumen

INTRODUCCIÓN:

El síndrome de déficit de testosterona (SDT), también conocido como hipogonadismo, es una condición que afecta a una proporción importante de hombres a medida que envejecen. El diagnóstico y manejo de SDT puede ser un desafío y los clínicos deben ser conscientes de la literatura actual sobre esta patología.

OBJETIVO:

Revisar la literatura disponible sobre el diagnóstico y manejo del SDT y proporcionar las recomendaciones clínicamente relevantes de la reunión de la “4th International Consultation for Sexual Medicine (ICSM 2015)”

MÉTODOS:

Se realizó una búsqueda bibliográfica utilizando la base de datos PubMed para artículos originales en inglés y artículos de revisión publicados en papel o electrónicamente hasta enero de 2016.

LAS PRINCIPALES MEDIDAS:

Los niveles de evidencia (NE) y los grados de las recomendaciones (GR) se proporcionan basados en un análisis minucioso de la literatura y el consenso del comité.

RESULTADOS:

Las recomendaciones se dieron para 12 categorías del SDT: definición, diagnóstico clínico, medición de rutina, cuestionarios de cribado, diagnóstico de laboratorio, niveles umbral para el diagnóstico bioquímico del SDT, cáncer de próstata, enfermedad cardiovascular, fertilidad, formulación de la testosterona (T), alternativas al tratamiento, y eventos adversos y monitoreo. Se formularon 42 recomendaciones, de las cuales 16 se mantuvieron sin cambios con respecto a la 3ª ICSM y se formularon 26 nuevas recomendaciones. La mayoría de estas recomendaciones fueron apoyadas por NE2 y 3. Algunas de las nuevas recomendaciones clave incluyen lo siguiente: (i) las manifestaciones clínicas del SDT ocurren como resultado de la disminución de las concentraciones de andrógenos en suero o de su actividad, independientemente de si existe una etiología subyacente identificada [NE 1/4 1, GR 1/4 A]; (ii) los hombres sintomáticos con niveles de T totales inferiores a 12 nmol / L o 350 ng / dL deben ser tratados con terapia de T [NE 1/4 1, GR 1/4 C]; (iii) se puede plantear probar un tratamiento con T en hombres sintomáticos con niveles totales de T superiores a 12 nmol / L o 350 ng / dL basándose en la presentación clínica [NE 1/4 3, GR 1/4 C]; (iv) no existe evidencia convincente de que el tratamiento con T incremente el riesgo de desarrollar cáncer de próstata o que su uso esté asociado con la progresión del cáncer de próstata [NE 1/4 1, GR 1/4 C]; y (v) el peso de la evidencia indica que el tratamiento con T no está asociado con un aumento del riesgo cardiovascular [NE 1/4 2, GR 1/4 B].

CONCLUSIÓN:

El SDT es una condición importante que puede afectar profundamente la salud sexual de los hombres. Proporcionamos orientación sobre su diagnóstico y manejo. Los hombres con SDT que reciben tratamiento a menudo experimentan una resolución o mejora en sus síntomas sexuales y presentan beneficios de salud no sexual.

PALABRAS CLAVE:

Déficit de testosterona; Andrógenos; Hipogonadismo; Cáncer de próstata; Enfermedad cardiovascular

Comentario editorial: El síndrome de déficit de testosterona (SDT), también conocido como hipogonadismo, es una afección médica común en el hombre y se caracteriza por la presencia de signos y síntomas clínicoss en conjunción con una disminución de las concentraciones o la actividad de la testosterona (T). En este interesante artículo se recogen las recomendaciones clínicamente relevantes sobre el diagnóstico y tratamiento del SDT que se proporcionaron en la 4ª ICSM. Entre las cuarenta y dos recomendaciones destaca que no existe evidencia convincente de que el tratamiento con T cause cáncer de próstata (CaP) o progresión del CaP. La terapia con T no se asocia con un riesgo cardiovascular (CV) marcadamente aumentado, de hecho, la evidencia preliminar sugiere la posibilidad de efectos beneficiosos de T sobre la función CV. La T no debe utilizarse en los hombres que están buscando descendencia. Los SERMS (Modulador selectivo de los receptores estrogénicos) y la hCG se pueden utilizar con seguridad para aumentar los niveles endógenos de T en hombres hipogonádicos.

José María Lozano-Blasco

Urólogo. FECSM

Adjunto de las Unidades de Andrología y Neuro-urología

UGC de Urología-Nefrología

HHUU Virgen del Rocío. Sevilla

jmlozanoblasco@gmail.com

Andrology. 2016 Mar;4(2):245-50.

1G. Chiriaco, 2 S. Cauci, 1G. Mazzon and 1 C. Trombetta
1 Urological Hospital Department, Department of Medical, Surgical and Health Sciences, University of Trieste, Trieste, Italy, and 2 Department of Medical and Biological Sciences, School of Medicine, University of Udine, Udine, Italy.

RESUMEN:
La preocupación sobre los efectos adversos del finasteride está en aumento. Intentamos determinar el tipo y la frecuencia de los síntomas en varones que tienen efectos secundarios de índole sexual y no sexual tras el tratamiento con finasteride (una condición que ha sido nombrada recientemente como “síndrome post-finasteride”) contra la alopecia androgénica. Los sujetos se reclutaron en la Unidad de Urología en el hospital de la Universidad de Trieste y desde un sitio web relacionado con el problema. De los 79 pacientes, el 34% eran italianos, la edad media de 33.4±7.6 años, la duración media del tratamiento con finasteride de 27.3±33.21 meses, y el tiempo medio desde el cese de la medicación de 44.1±34.2 meses. Los síntomas se investigaron mediante un cuestionario ad hoc de 100 preguntas, y mediante el cuestionario validado Arizona Sexual Experience Scale (ASEX) y el Aging Male Symptom Scale (AMS). Según el cuestionario ASEX, el 40.5% de los pacientes declararon tener mucha dificultad para conseguir y mantener una erección y el 3.8% nunca la conseguían; alcanzar el orgasmo fue muy complicado para el 16.5% de los participantes y no lo consiguieron el 2.5%. Según el cuestionario ad hoc, los síntomas sexuales más frecuentes fueron la pérdida de sensibilidad en el pene (87.3%), la disminución de la fuerza eyaculatoria (82.3%) y la baja temperatura en el pene (78.5%). Los síntomas no sexuales más frecuentes fueron una reducción del sentimiento placentero de la vida (anhedonia) (75.9%), disminución de la capacidad de concentración mental (72.2%), y la pérdida de tono o fuerza muscular (51.9%). Contribuimos a informar sobre los síntomas del síndrome post-finasteride; la pérdida de sensibilidad del pene fue inesperadamente más frecuente que la disfunción eréctil severa, y la pérdida de tono o masa muscular afectaba a la mitad de los pacientes. Son necesarios más estudios para investigar los mecanismos fisiopatológicos y bioquímicos que llevan al síndrome post-finasteride.

PMID
26763726

COMENTARIO DEL EDITOR:

Interesante estudio sobre esta poco conocida entidad clínica, en el que no sólo se habla de prevalencia sino que se intentan definir con más claridad los síntomas que afectan más frecuentemente a los pacientes afectados. Sigue habiendo gran desconocimiento de esta patología que, aunque en teoría de escasa prevalencia, provoca un importante impacto en la esfera sexual de individuos habitualmente jóvenes. Quiero resaltar la necesidad de recoger sistemáticamente tanto los pacientes afectados como los síntomas referidos para realizar estudios que nos permitan llegar a un mejor conocimiento de esta entidad en el futuro.

Borja García Gómez.
Médico Adjunto Unidad de Andrología, Servicio de Urología.
Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.
borjagarciagomez@gmail.com

Andrology. 2016 Jan;4(1):33-40.

1 J. P. Dias, 1 D. Melvin, 2 E.M. Simonsick, 1 O. Carlson, 2 M.D. Shardell,
2 L. Ferrucci, 2 C. W. Chia, 3 S. Basaria and 1 J. M. Egan
1Laboratory of Clinical Investigation, 2Translational Gerontology Branch, National Institute on Aging, Baltimore, MD, and 3Section on Men’s Health, Aging and Metabolism, Brigham and Women’s Hospital Harvard Medical School, Boston, MA, USA

RESUMEN:

El envejecimiento en varones está asociado con pérdida de masa ósea, función física alterada y alteración de la composición corporal. El objetivo de este ensayo de centro único, con grupos paralelos, controlado por placebo, doble ciego, y de prueba de hipótesis es determinar los efectos relativos de la testosterona y estradiol en la densidad mineral ósea, composición corporal y capacidades físicas en varones ancianos. El objetivo primario fue la densidad mineral ósea de la columna lumbar, y los objetivos secundarios fueron la composición corporal, la fuerza muscular, la velocidad de la marcha, y las concentraciones de hormonas sexuales. 43 hombres (rango de edad 65-82, edad media 71) con niveles bajos de testosterona total bajos <350 ng/dl fueron aleatorizados a uno de los siguientes tres grupos: 5 g de gel de testosterona transdérmico (N=16), anaztrozole 1 mg (N=14) o placebo diario (N=13) durante 12 meses. Los resultados fueron medidos al inicio del estudio, y a los 3, 6 y 12 meses. Tanto la testosterona transdérmica como el anastrozol incrementaron los niveles de testosterona total sérica (>500 ng/dl, p<0.05) comparados con el basal; los valores de testosterona permanecieron estables a lo largo de la duración del ensayo. A los 12 meses, la testosterona transdérmica mejoró el objetivo primario de densidad mineral ósea de la columna lumbar (p<0.01). Ambas intervenciones mejoraron la fuerza de la rodilla a los 12 meses en comparación con el basal (p<0.05), mientras que la masa corporal magra se incrementó significativamente solo en el grupo de anastrozol a los 6 y 12 meses (1.49±0.38 kg, p < 0.01; 1.24±0.39 kg, p < 0.05, respectivamente), en comparación con la basal. Curiosamente, la terapia con testosterona aumentó la velocidad de marcha a los 3 y a los 12 meses (p<0.01 y p<0.05, respectivamente). En resumen, este estudio de prueba de hipótesis confirma que la aromatización de la testosterona es imprescindible para mantener la densidad mineral ósea en varones ancianos con niveles de testosterona bajos. En ensayo también descubre el hallazgo novedoso de que la aromatización de la testosterona se requiere para la mejoría de la velocidad de la marcha, una observación de debe ser verificada en estudios posteriores.

PMID
26588809

COMENTARIO DEL EDITOR:

La inhibición de la aromatasa provoca una disminución de los estrógenos, un aumento de gonadotropinas secundario y, por estimulación testicular, aumenta los niveles séricos de testosterona. Así, ha habido un interés creciente por el uso de estas moléculas en los pacientes con hipogonadismo sintomático relacionado con la edad. Aunque una de las principales limitaciones de este estudio es el número de pacientes involucrados, parece ser que la aromatización de la testosterona es necesaria para el mantenimiento de la masa mineral ósea, uno de los efectos más beneficiosos en los pacientes tratados con terapia sustitutiva. Sí que se ha observado sin embargo un beneficio en la velocidad de la marcha, aunque debe ser confirmado por trabajos más amplios.

Borja García Gómez.
Médico Adjunto Unidad de Andrología, Servicio de Urología.
Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.
borjagarciagomez@gmail.com

New Eng J Med. 2016 Feb 18; 374(7): 611-24.

Snyder PJ, Bhasin S, Cunningham GR, Matsumoto AM, Stephens-Shields AJ, Cauley JA, Gill TM, Barrett-Connor E, Swerdloff RS, Wang C, Ensrud KE, Lewis CE, Farrar JT, Cella D, Rosen RC, Pahor M, Crandall JP, Molitch ME, Cifelli D, Dougar D, Fluharty L, Resnick SM, Storer TW, Anton S, Basaria S, Diem SJ, Hou X, Mohler ER 3rd, Parsons JK, Wenger NK, Zeldow B, Landis JR, Ellenberg SS; Testosterone Trials Investigators.

Varios centros de todo EEUU.

RESUMEN

INTRODUCCIÓN:
Los niveles de testosterona sérica decaen según los varones envejecen, pero no se han establecido los beneficios de elevar los niveles de testosterona.

MÉTODOS:
Asignamos a 790 pacientes de 65 años o más con una testosterona sérica total de menos de 275 ng por decilitro y síntomas que sugieren hipogonadismo a recibir bien gel de testosterona o bien placebo durante 1 año. Cada varón participó en uno o más de tres ensayos - el Sexual Function Trial, el Physical Function Trial y el Vitality Trial. El objetivo primario de cada ensayo fue también evaluado en todos los participantes.

RESULTADOS:
El tratamiento con testosterona incrementó los niveles séricos de testosterona al valor medio normal para los varones de entre 19 y 40 años de edad. El incremento en los niveles de testosterona se asoció a un incremento significativo de la actividad sexual, medido por el Psychosexual Daily Questionnaire (p<0.001), así como un incremento significativo del deseo sexual y de la función eréctil. El porcentaje de varones que incrementaron al menos en 50 metros la distancia del paseo de 6 minutos no variaba significativamente entre los dos grupos en el Physical Function Trial pero sí variaba significativamente cuando se incluían los varones de los 3 ensayos (20.5% de los varones que recibían testosterona vs 12.6% de los que recibían placebo, p=0.003). La testosterona no tuvo un beneficio significativo en lo referente a la vitalidad, medido según la escala de fatiga del Functional Assessment of Chronic Illness Therapy, pero los varones que recibieron testosterona reportaron una ligera mejoría en el estado de ánimo y una menor severidad de los síntomas depresivos que en aquéllos que recibieron placebo. Las tasas de efectos adversos fueron similares en ambos grupos.

CONCLUSIONES:
En varones sintomáticos de 65 años o más, el incremento de las concentraciones de testosterona durante 1 año desde moderadamente bajas al valor medio normal de los varones de entre 19 y 40 años tiene un efecto beneficioso en lo que respecta a la actividad sexual y algún beneficio en lo que respecta al estado de ánimo y los síntomas depresivos, pero ningún beneficio en lo referente a la vitalidad o distancia caminando. El número de participantes fue demasiado pequeño para extraer conclusiones sobre los riesgos del tratamiento con testosterona.

PMID:
26886521

COMENTARIO DEL EDITOR:
Este artículo, subvencionado por el NIH (National Institutes of Health), es uno de los pocos que nos ofrece esta revista de gran impacto relacionados con la Andrología. Nos presenta los efectos beneficiosos del tratamiento sustitutivo con testosterona en pacientes con hipogonadismo sintomático mayores de 65 años en la esfera sexual. Si bien no se apreciaron diferencias entre los grupos en cuanto a los efectos adversos, remarcan la necesidad de ensayos más amplios para establecer la seguridad de este tratamiento, que sigue siendo una de las preocupaciones más importantes de la comunidad científica en este campo.

Borja García Gómez.
Médico Adjunto Unidad de Andrología, Servicio de Urología.
Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.
borjagarciagomez@gmail.com

Aging Male  2015; 18(4): 217-227

Malcolm Carruthers1,2, Paul Cathcart3, and Mark R. Feneley3

1Centre for Men’s Health, London, UK, 2Alzheimer’s and Ageing Department, Edith Cowan University, Perth, WA, Australia, and 3Department of Urology, University College Hospital, London, UK

Introducción:

El tratamiento con testosterona ha evolucionado rápidamente en los últimos 25 años con métodos nuevos de aplicación, más eficaces y convenientes. Este estudio reporta la experiencia con siete métodos diferentes, introducidos en el mercado en el Reino Unido.

Objetivo:

Establecer la respuesta de los síntomas cuando el tratamiento con testosterona se inició atendiendo las características clínicas y síntomas de deficiencia de andrógenos, y el resultado endocrino, bioquímico y las respuestas fisiológicas.

Métodos:

De 2.693 pacientes que acudieron a 3 centros de Salud Masculina – The UK Androgen Study (UKAS), 2.247 fueron tratados. Los tratamientos incluyen implantes de pellets, undecanoato de testosterona oral (Testocaps), mesterolona (Proviron), el gel de testosterona (Androgel), crema de testosterona escrotal (Andromen) y gel escrotal (Tostran).

Resultados:

No hubo correlación entre el nivel de testosterona inicial, puntuación inicial de los síntomas o el éxito del tratamiento definido como la resolución adecuada de los síntomas. A pesar de los diversos patrones endocrinos producidos, las preparaciones de testosterona parecen igualmente seguras durante períodos prolongados, con o ningún cambio o mejora de los factores de riesgo cardiovascular, especialmente en la reducción del colesterol y la presión arterial diastólica.

Conclusiones:

Se sugiere que, debido a la excesiva dependencia de los valores de laboratorio de los andrógenos y los problemas de seguridad desproporcionados, muchos hombres que podrían beneficiarse del alivio de ciertos síntomas, la mejora en las condiciones clínicas y las aplicaciones médicas preventivas, permanecen sin tratar.

Comentario editorial: Se hace referencia en este artículo a dos problemas fundamentales que siguen produciendo controversias para la administración de testosterona. La determinación analítica de los valores de testosterona y sus variaciones utilizando cromatografía de gases, espectrometría de masas o inmunoensayo es uno de ellos. El otro punto controvertido son los posibles efectos nocivos sobre el cáncer de próstata o el sistema cardiocirculatorio que ya han sido ampliamente rebatidos.

Carlos Balmori Boticario

Urólogo. FECSM

Responsable Sección Urología y Medicina Sexual y Reproductiva

Centros: Hospital Nª Sra. del Rosario. IVI Madrid

cbalmori@unidadmedicinasexual.com

www.unidadmedicinasexual.com

Aging Male  2015; 18(4): 249-255

Iwona Rotter1, Danuta Kosik-Bogacka2, Barbara Dołe ̨gowska3, Karolina Skonieczna-Z_ydecka4, Wioletta Pawlukowska1, and Maria Laszczyn ́ska5

1Laboratory of Medical Rehabilitation, 2Department of Biology and Medical Parasitology, 3Department of Microbiology and Immunology Diagnostics, 4Laboratory of Gerontobiology, and 5Department of Histology and Developmental Biology, Pomeranian Medical University, Szczecin, Poland

Resumen

Objetivo:

Evaluación de las relaciones entre las concentraciones de sulfato de dehidroepiandrosterona (DHEAS), testosterona total (TT) y la aparición de trastornos metabólicos, incluyendo el síndrome metabólico (MET).

Método:

Los participantes fueron sometidos a mediciones antropométricas y se determinaron los niveles de DHEAS, TT, los parámetros lipídicos y los parámetros de hidratos de carbono.

Resultados:

Se observó una menor concentración de DHEAS en los hombres con hipertensión arterial (HTA) en comparación con aquellos sin HT. En los hombres con síndrome metabólico, HT, sobrepeso y obesidad, la concentración de TT fue menor que en los hombres sin estos problemas. Se encontraron correlaciones positivas estadísticamente significativas (DHEAS-colesterol total [TCh], DHEAS- lipoproteínas de baja densidad [LDL], TT- lipoproteínas de alta densidad [HDL], TT-cintura-cadera [CCC]) y correlaciones negativas (DHEAS-edad, TT-peso corporal, TT- índice de masa corporal [IMC], TT-circunferencia abdominal [AC], TT- circunferencia de la cadera [HC], TT- triglicéridos [TG], TT- glucosa plasmática en ayunas [GPA],  TT- niveles de insulina en suero [I], TT- Modelo de evaluación de la Homeostasis de resistencia a la insulina [HOMA-IR]). Usando un modelo de regresión logística se comprobó que los niveles más bajos de TT aumentan el riesgo de HT, y también se asocia con la obesidad.

Conclusión:

Nuestra investigación indica relaciones entre TT y la aparición de síndrome metabólico y sus componentes individuales. El exceso de peso corporal en los hombres es un factor asociado con niveles más bajos de TT. Parece necesario determinar TT en hombres con síndrome metabólico y la obesidad o el sobrepeso. DHEAS no mostró relaciones significativas con MET y sus parámetros. La edad fue el factor más importante responsable de la disminución de DHEAS.

Comentario editorial: Otro artículo que remarca la importancia de las determinaciones de los niveles hormonales de testosterona en los varones de edad avanzada. El abordaje integral de los pacientes con síndrome metabólico supone una valoración adecuada de los parámetros clásicos de ácido úrico, colesterol, triglicéridos, glucosa, pero no debe olvidarse la importancia de los niveles de testosterona. Sigue estando por dilucidar qué papel juega la DHEA a lo largo de la vida de un hombre.

Carlos Balmori Boticario

Urólogo. FECSM

Responsable Sección Urología y Medicina Sexual y Reproductiva

Centros: Hospital Nª Sra. del Rosario. IVI Madrid

cbalmori@unidadmedicinasexual.com

www.unidadmedicinasexual.com

J Clin Endocrinol Metab. 2016 Jan;101(1):69-78. doi: 10.1210/jc.2015-2687. Publicado online el 28 de octubre de 2015.

Holmegard HN, Nordestgaard BG, Jensen GB, Tybjærg-Hansen A, Benn M

Department of Clinical Biochemistry (H.N.H., M.B.), Gentofte Hospital, 2900 Hellerup, Denmark; Department of Clinical Biochemistry (B.G.N.), Herlev Hospital, 2730 Herlev, Denmark; The Copenhagen City Heart Study (B.G.N., G.B.J., A.T.-H., M.B.), Frederiksberg Hospital, 2000 Frederiksberg, Denmark; Department of Clinical Biochemistry (A.T.-H.), Rigshospitalet, 2100 Copenhagen, Denmark; and Copenhagen University Hospitals (H.N.H., B.G.N., G.B.J., A.T.-H., M.B.), Faculty of Health and Medical Sciences, University of Copenhagen, 2100 Copenhagen, Denmark.

CONTEXTO Y OBJETIVO:

No se sabe con exactitud si los esteroides sexuales endógenos están asociados con el ictus isquémico (II). Analizamos la hipótesis de que una concentración extrema de esteroides sexuales endógenos se asocia con el riesgo de sufrir II en la población general.

DISEÑO, ÁMBITO Y PARTICIPANTES:

A lo largo de 29 años se realizó un seguimiento de hombres (n = 4615) y mujeres adultos (n = 4724) cuya concentración de esteroides sexuales se analizó para episodios de II durante el estudio del Copenhagen City Heart Study realizado en Dinamarca de 1981 a 1983, sin pérdida durante el seguimiento. Los análisis de mediación evaluaron si existían posibles mediadores que influyeran en el riesgo de sufrir II. Los hallazgos anteriores y actuales se recogieron en metaanálisis.

MEDIDAS DE VALORACIÓN PRINCIPALES:

Se realizaron inmunoensayos competitivos para determinar las concentraciones totales de testosterona y estradiol en plasma. Los diagnósticos de II se determinaron a través del Registro nacional danés de pacientes y el Registro nacional danés de causas de fallecimiento y se verificaron con neurólogos experimentados.

RESULTADOS:

Durante el seguimiento, 524 hombres y 563 mujeres sufrieron II. Se demostró que los hombres con una concentración de testosterona igual o inferior al percentil 10 tenían una tasa de riesgo de sufrir II de 1,34 frente a los hombres situados en los percentiles del 11 al 90 (95% de intervalo de confianza, 1,05-1,72); el 21% de este riesgo estaba mediado por el índice de masa corporal (p= 0,002), y el 14% por la hipertensión (p= 0,02). De acuerdo con estos datos, la tasa de riesgo correspondiente resultó de 1,46 (1,09-1,95) en hombres con sobrepeso/obesidad e hipertensos. La tasa de riesgo correspondiente en el metaanálisis fue de 1,43 (1,21-1,70). Otras concentraciones extremas de testosterona o estradiol no evidenciaron asociación con el riesgo de II en hombres o mujeres.

CONCLUSIONES:

Las concentraciones extremadamente bajas de testosterona endógena se asociaron con un riesgo alto de II en hombres, mediado en parte por el índice de masa corporal y la hipertensión. Aún se ignora si una baja concentración de testosterona es factor causante de II o simplemente un biomarcador de una mala salud metabólica.

COMENTARIO DEL EDITOR

En este estudio poblacional se siguieron más de 8000 hombres y mujeres y se determinó su nivel de testosterona y estradiol y se siguieron durante casi tres décadas. El resultado es que las personas con niveles de testoterona en el 10% más bajo de la población presentan un riesgo de accidente vascular cerebral isquémico. Esta relación está relacionada con el índice de masa corporal y la presencia de hipertensión.

Eduard García-Cruz

Urólogo. FECSM

Urología y Salud del Hombre

Servicio de Urología

Hospital Clínic de Barcelona

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