Nuevos tratamientos para la Disfunción Eréctil: hope or hype

La principal misión de los Comités de Guías Clínicas de la Asociación Europea de Urología es monitorizar la literatura científica, examinar la evidencia que se publica y establecer recomendaciones basadas en dicha evidencia.  En calidad de miembro del Comité de Guías Clinicas en Disfunciones Sexuales periódicamente reviso lo publicado en temas específicos en relación con esta área y propongo cambios y adiciones a las Guías Clinicas. Realmente resulta difícil encontrar en la literatura científica publicaciones que supongan cambios de paradigma de un dia para otro.  El avance es lento y los cambios mínimos pero constantes.

Sin embargo, a menudo, vemos noticias en la prensa o en televisión que hablan de nuevos tratamientos con resultados espectaculares y que suponen cambios de paradigma en el manejo en los pacientes.  Estos nuevos tratamientos no están basados en estudios fiables; generalmente se basan en estudios realizados en animales de experimentación o en laboratorio de investigación y a los que se les concede una traslación a la práctica clínica sin aportar evidencia basada en ensayos clínicos.   Y lo que es peor, nos encontramos centros que aplican en la práctica clínica algunos de estos tratamientos de eficacia dudosa y no avalada por ensayos clínicos.  Sólo interés comercial sin el contrapeso de la ética y la profesionalidad.

El área de las Disfunciones Sexuales siempre se ha prestado a que se publiciten algunos tratamientos “milagro” que prometen la curación de un problema que persigue a los hombres y sus parejas a lo largo de sus vidas: la disfunción eréctil.

Al principio eran las clínicas de terapia psico-sexual, aptas para todo el mundo y hombres de 70 años con una disfunción eréctil orgánica por una diabetes de largos años, fumador, obeso e hipertenso pasaban horas en sesiones de psicoterapia intentando vencer la “ansiedad” que les atenazaba.  Hoy sabemos de las indicaciones precisas de la terapia sexual, eficaz en los casos indicados.

Por supuesto aparecieron –y todavía existen- las clínicas que basaban su “cura” de la Disfunción Eréctil en tratamientos hormonales a base de Testosterona para todos, seas o no hipogonádico.  Hoy tienen su indicación precisa en aquellos pacientes con síntomas de hipogonadismo y hallazgos de laboratorio compatibles.  Y luego vinieron las clínicas de inyecciones intracavernosas y se anunciaban como el tratamiento definitivo para la DE.  Los inhibidores de la PDE 5 emergieron como el tratamiento de primera línea en DE a finales del siglo pasado y son tan fáciles de usar y tan eficaces que se manejan en medicina primaria y por cualquier médico; han hecho mucho daño a las “clínicas comerciales”.

Pero esto no ha acabado aquí; ahora se habla de tratamiento con inyecciones de plasma enriquecido con plaquetas (PRP) o incluso de inyecciones de células progenitoras derivadas de los adipocitos o del músculo ( Adipose o muscle-derived stem-cells o stromal cells)  Ciertamente hay algunos estudios en laboratorio de investigación que nos dan cierta esperanza de que en el futuro podamos tratar problemas como la DE con células madre o factores plasmáticos con efectos fisiológicos: pero por ahora solo tenemos la exageración de los resultados y el intento de ser aprovechados comercialmente por los de siempre.  Hay que saber mantener el equilibrio entre la esperanza y la exageración, o como dicen los angloparlantes entre el “Hope and hype”