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UROLOGY 99: 136-141, 2017

Brian Le, Kevin McVary, Kevin McKenna, and Alberto Colombo

El Servicio de Urología de la Northwestern University and Southern Illinois University está desarrollando un prototipo de prótesis de pene y algunos de nosotros hemos visto alguna comunicación en los congresos de la AUA 2013 y 2015 dónde nos detallaban algunos aspectos técnicos preliminares.

En este artículo nos presentan el nuevo concepto de prótesis de pene SMP (Shape Memory Penile) y realizan un estudio comparativo de sus características mecánicas con otras prótesis disponibles en el mercado.

Se trata de una prótesis con un exoesqueleto de nitinol (niquel-titanio) termomodelable que cubre un cuerpo de latex y silastic. La principal novedad es la característica termodinámica del nitinol que le permite cambiar de configuración en un rango térmico de 0 a 42º (flacidez-rigidez). Entre sus ventajas destacarían su simplicidad, facilitando el implante y evitando complicaciones asociadas al reservorio, bomba y sus conexiones. Han testado sus características mecánicas en el laboratorio comparándolas con las prótesis AMS 700, AMS 600 y AMS Spectra. La prótesis SMA posee una rigidez axial de 2.62 kgf, superando la rigidez proporcionada por la AMS 700CX (1.42 kgf) y por debajo de las prótesis maleables Spectra (6.45 kgf). Pero a diferencia de estas últimas, que ofrecen una tolerancia a la fuerza lateral muy baja (0.18kgf), las prótesis SMA precisan de 0.30kgf para inducir una deformidad lateral de 30º, superando también a las prótesis hidráulicas AMS 700 (0.22kgf). Por este motivo, las características mecánicas de las prótesis SMA, testadas en condiciones de laboratorio, parecen superiores a lo disponible actualmente en el mercado.

A pesar de ello, quedan algunos aspectos por desarrollar. Los autores están trabajando en el sistema para activar térmicamente la prótesis. Se podría activar externamente con un dispositivo de inducción o de forma más sencilla, con paños a distintas temperaturas.

Deberemos estar atentos a la evolución de las mismas en los próximos años.

Josep Torremadé Barreda

Urólogo

Médico Adjunto. Hospital Universitari de Bellvitge

Director Instituto de Andrología y Sexualidad Masculina. Hospital Universitari Sagrat Cor

J Sex Med. 2017 Mar; 14 (3): 455 - 463.

Gross MS, Phillips EA, Carrasquillo RJ, Thornton A, Greenfield JM, Levine LA, Alukal JP, Conners WP 3rd, Glina S, Tanrikut C, Honig SC, Becher EF, Bennett NE, Wang R, Perito PE, Stahl PJ, Rosselló Gayá M, Rosselló Barbará M, Cedeno JD, Gheiler EL, Kalejaiye O, Ralph DJ, Köhler TS, Stember DS, Carrion RE, Maria PP, Brant WO, Bickell MW, Garber BB, Pineda M, Burnett AL 2nd, Eid JF, Henry GD, Munarriz RM.

Resumen

INTRODUCCIÓN: Las infecciones de prótesis de pene siguen siendo un desafío a pesar de los avances en la técnica quirúrgica, las mejoras en los dispositivos y la adopción de guías de profilaxis antibiótica.

OBJETIVO: Investigar la microbiología de las infecciones de las prótesis de pene para considerar qué cambios en la práctica podrían disminuir las tasas de infección, evaluar las directrices actuales de la profilaxis antibiótica y desarrollar un algoritmo propuesto para las infecciones de las prótesis peneanas.

MÉTODOS: Este estudio retrospectivo de exámenes institucionales de 25 centros revisó los cultivos intraoperatorios obtenidos en los explantes o rescates de Mulcahy de las prótesis peneanas de tres componentes infectadas. Se registró el uso de antibióticos en el implante, el ingreso por infección, y la cirugía de explante o rescate. Los cultivos se obtuvieron a partir de material purulento en el espacio del implante y del biofilm en el dispositivo.

LAS PRINCIPALES MEDIDAS: Datos de cultivo intraoperatorio de prótesis infectadas.

RESULTADOS: Doscientos veintisiete cultivos intraoperatorios (2002-2016) se obtuvieron durante el rescate o explante. En el 33% de los casos no se produjo crecimiento del cultivo y se encontraron organismos grampositivos y gramnegativos en el 73% y el 39% de los cultivos positivos respectivamente. Las especies de Candida (11,1%), anaerobios (10,5%) y Staphylococcus aureus resistente a meticilina (9,2%) constituyeron casi un tercio de los 153 cultivos positivos. Las infecciones multi-organicas ocurrieron en el 25% de los cultivos positivos. Los regímenes antibióticos en el implante inicial fueron generalmente coincidentes con las directrices de la Asociación Americana de Urología (AUA) y la Asociación Europea de Urología (EAU). Sin embargo, los microorganismos identificados en este estudio fueron cubiertos por estas directrices en sólo del 62% al 86% de los casos. La selección de antibióticos en los ingresos por infección y rescate o explante varió ampliamente en comparación con las del implante protésico.

CONCLUSIÓN: Este estudio documenta una alta incidencia de infecciones por anaerobios, Candida y S. Aureus resistente a meticilina. Además, aproximadamente un tercio de las prótesis de pene infectadas tenían cultivos negativos. Los microorganismos identificados en este estudio no estuvieron cubiertos por las guías de antibióticos AUA y EAU en al menos el 14% al 38% de los casos. Estos hallazgos sugieren que la ampliación de las directrices de profilaxis antibiótica y la creación de un algoritmo de gestión para las infecciones por IPP podría reducir las tasas de infección y mejorar el éxito del rescate.

PALABRAS CLAVE: Profilaxis antibiótica; Bacterias; Infección; Prótesis Peneana

PMID: 28189561

COMENTARIO EDITORIAL: A pesar de los avances en la prevención de infecciones de las prótesis de pene, ésta ocurre en el 1% - 3% de los implantes y en hasta un 10% de los recambios. La flora de la piel son los organismos más comúnmente cultivados en estos casos. Una reciente revisión de los datos del cultivo obtenidos por múltiples cirujanos protésicos experimentados durante el rescate protésico mostró que muchos de los microorganismos aislados eran inusuales y no estaban adecuadamente cubiertos por las actuales directrices antibióticas. Este estudio multi-institucional, el más grande sobre prótesis infectadas hasta la fecha, investiga la microbiología causante de las infecciones protésicas con idea de disminuir las tasas de infección y evaluar las directrices actuales de la profilaxis antibiótica. Los microorganismos identificados en este estudio no estuvieron cubiertos por las actuales guías de antibióticos de AUA y EAU en al menos el 14% - 38% de los casos. Los autores utilizan estos hallazgos para el desarrollo de un protocolo para el manejo de las prótesis infectadas. En éste destaca la recomendación de obtener un cultivo del dispositivo por aspiración con aguja (y / o frotis directo) antes de la administración de antibióticos, y ya posteriormente administrar antibióticos de amplio espectro y antifúngicos para cubrir; MRSA, bacterias Gram-positivas resistentes a la oxacilina y gram-negativas resistentes, incluyendo Pseudomonas aeruginosa (5% de la serie), bacterias anaerobias y Candida.

José María Lozano-Blasco

Urólogo. FECSM

Adjunto de las Unidades de Andrología y Neuro-urología

UGC de Urología-Nefrología

HHUU Virgen del Rocío. Sevilla

jmlozanoblasco@gmail.com

Andrology. 2017 Jan;5(1):103-106.

  1. Canguven, R. A. Talib, J. Campbell, L. De Young, W. El Ansari and A. Al-Ansari.

Servicio de Urología, Hospital General de Hamad, Doha, Qatar.

Servicio de Urología, Universidad de Western Ontario, London, Canadá.

RESUMEN: Las preocupaciones del paciente sobre la longitud de pene tras el implante de una prótesis de pene para el tratamiento de la disfunción eréctil tienen un impacto significativo tanto en los pacientes como en sus parejas. Además, la fibrosis de los cuerpos cavernosos está asociada a una mayor dificultad en el implante de una prótesis. El uso preoperatorio de un dispositivo de vacío es un tratamiento físico poco utilizado para este propósito. Por lo tanto, este estudio controlado y aleatorizado midió dos resultados: si el uso preoperatorio de dispositivos de vacío durante un mes incrementaría de manera significativa la longitud del pene estirado el día de la intervención, y si facilita la dilatación de los cuerpos cavernosos durante la cirugía. 51 pacientes programados para un implante de prótesis de pene fueron aleatorizados bien en el grupo intervención (uso preoperatorio de dispositivo de vacío, 10-15 minutos al día durante al menos 30 días; grupo A; n=25), o grupo control (sin intervención previa; grupo B; n=26). Un investigador colaborador (ciego para el grupo asignado) recogió las medidas de la longitud del pene en la consulta inicial (basal), y el día de la cirugía. Los cirujanos que realizaron el implante (también ciegos para el grupo asignado) recogieron sus impresiones subjetivas sobre la facilidad de la dilatación. Las características basales, demográficas y de comorbilidades de los pacientes fueron similares en ambos grupos. Las medidas basales de longitud (L-1) fueron 10.71+.28 y 10.871+1.26 cm para el grupo A y B respectivamente; y las medidas el día de la cirugía (L-2) fueron 11.50+1.33 y 11.06+1.34 cm en el grupo A y B, respectivamente. En cuanto a los resultados, el incremento medio de la longitud en el grupo A fue significativamente superior con una media de 0.80+0.38 cm (p<0.05) en comparación con el grupo B; y las impresiones subjetivas de los cirujanos mostraron una dilatación más sencilla en el grupo A con respecto al grupo B. La utilización de dispositivos de vacío (10-15 min al día durante el mes previo al implante de la prótesis de pene) se asoció con una longitud del pene estirado significativamente superior el día de la intervención, y facilitó la dilatación del cuerpo cavernoso durante la cirugía. Futuros estudios deberían examinar los resultados a largo plazo del implante de prótesis de pene tras el uso preoperatorio de dispositivos de vacío.

PMID: 27654466

COMENTARIO EDITORIAL: Interesante estudio que analiza el impacto del uso de dispositivos de vacío antes del implante de una prótesis de pene en la longitud y la facilidad de dilatación de los cuerpos cavernosos. Para el análisis de los datos suponemos (no lo expresan de forma explícita) que se trata de pacientes que van a someterse a un primer implante, dado que incluir pacientes con fibrosis intensa de los cuerpos cavernosos tras un explante alteraría significativamente los resultados. Se echa de menos igualmente que la dificultad apreciada por los cirujanos no sea medida con una escala cuantitativa, en vez de categórica (fácil/difícil). Además, en mi opinión, habría hecho un uso más intensivo del dispositivo de vacíoo (2-3 veces al día, durante 15 minutos), e incluso alargado el tiempo previo a la cirugía. Sin embargo, como resultados preliminares son interesantes y vendrían a apoyar el uso de estos instrumentos (incluyendo extensores de pene) antes de la intervención quirúrgica, especialmente en aquellos casos que representen un desafío quirúrgico (fibrosis intensa).

Borja García Gómez.

Médico Adjunto Unidad de Andrología, Servicio de Urología.

Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.

borjagarciagomez@gmail.com