Oncología – Grupo de Andrología de la AEU Saltar al contenido

Fertil Steril . 2018 Jan; 109:20-26
Liina Nagirnaja, Ph.D.,a Kenneth I. Aston, Ph.D.,b and Donald F. Conrad, Ph.D.a
a Department of Genetics, Washington University School of Medicine, St. Louis, Missouri; and b Department of Surgery,
University of Utah School of Medicine, Salt Lake City, Utah ...continúa leyendo "Correlaciones genéticas entre infertilidad masculina y cáncer"

Hum Reprod. 2017 Dec; 32(12):2366-2372
M. Uijldert1,2, A. Meißner1,2, A.A. de Melker1, A.M.M. van Pelt1, M.D. van de Wetering3, R.R. van Rijn4, M. van Wely1, F. van der Veen1, and S. Repping1,*

1Center for Reproductive Medicine, Department of Obstetrics and Gynaecology, Academic Medical Center, Meibergdreef 9, 1105 AZ Amsterdam, The Netherlands 2Department of Urology, Academic Medical Center, Meibergdreef 9, 1105 AZ Amsterdam, The Netherlands 3Department of Pediatric Oncology, Emma Children’s Hospital, Academic Medical Center, Meibergdreef 9, 1105 AZ Amsterdam, The Netherlands 4Department of Radiology, Academic Medical Center, Meibergdreef 9, 1105 AZ Amsterdam, The Netherlands ...continúa leyendo "Desarrollo testicular en chicos prepúberes con cáncer sometidos a biopsia para preservación de la fertilidad"

BJU Int  2017 Aug; 120(2):293-299

Kadono Y1, Machioka K1, Nakashima K1, Iijima M1, Shigehara K1, Nohara T1, Narimoto K1, Izumi K1, Kitagawa Y1, Konaka H1, Gabata T2, Mizokami A1.

1 Department of Integrative Cancer Therapy and Urology, Kanazawa University Graduate School of Medical Science, Kanazawa, Japan. 2 Department of Radiology, Kanazawa University School of Medicine, Kanazawa, Japan.

OBJETIVO:

Medir los cambios en la longitud del pene (PL) con el tiempo antes y después de la prostatectomía radical (RP), e investigar los mecanismos subyacentes para estos cambios.

PACIENTES Y MÉTODOS:

La PL estirado (SPL) de 102 pacientes se midió antes, 10 días después, y a los 1, 3, 6, 9, 12, 18 y 24 meses después de RP. La distancia perpendicular desde el extremo distal de la uretra membranosa a la línea media de la salida pélvica se midió en la imagen sagital media de resonancia magnética (IRM) en tres momentos: preoperatorio; 10 días después de RP; y 12 meses después de RP. Las SPL pre y postoperatorias se compararon utilizando la prueba t de Student pareada. Los predictores de acortamiento de PL a los 10 días y a los 12 meses después de RP se evaluaron en análisis univariados y multivariados.

RESULTADOS:

La SPL fue más corta 10 días después de RP (acortamiento PL promedio de 19,9 mm), y poco a poco se recuperó después. SPL a los 12 meses después de RP no fue significativamente diferente de SPL preoperatorio. En el examen de resonancia magnética, se encontró que el extremo distal de la uretra membranosa se había movido proximalmente (desplazamiento proximal medio: 3,9 mm) a los 10 días después de la RP y que había vuelto a la posición preoperatoria a los 12 meses después de la RP. En el análisis univariante, sólo el volumen de la próstata extirpada fue un predictor de cambio SPL a los 10 días después de la cirugía; en el análisis multivariado, la asociación no fue estadísticamente significativa. No se encontró predictor de cambio de SPL a los 12 meses después de RP.

CONCLUSIÓN:

La SPL fue más corta a los 10 días después de RP y se recuperó gradualmente posteriormente en el presente estudio. Anatómicamente, el glande y el cuerpo esponjoso que rodea la uretra son una estructura integral, y la uretra proximal es atraída hacia la pelvis durante la anastomosis uretrovesical. Este es el primer informe que muestra que el ligero reposicionamiento vertical de la uretra membranosa después de RP provoca cambios en SPL con el tiempo. Estos resultados pueden ayudar a informar a los pacientes sobre los cambios en la apariencia del pene después de RP.

Comentario editorial: Aunque en la práctica diaria es conocido los cambios que se producen en el tamaño del pene tras RP, según el trabajo publicado las alteraciones en cuanto a la longitud del mismo no solo parecen estabilizarse con el tiempo, sino que retornan a sus medidas preoperatorias un año después de la intervención. No hace referencia si estos pacientes realizan algún tipo de rehabilitación o si hay algún grado de disfunción.

Carlos Balmori Boticario

Urólogo.

Responsable Sección Urología y Medicina Sexual y Reproductiva

Centros: Hospital Nª Sra. del Rosario. IVI Madrid

cbalmori@unidadmedicinasexual.com

www.unidadmedicinasexual.com

 

J Sex Med. 2017 Sep; 14 (9): 1071 - 1078.

Gaither TW, Awad MA, Osterberg EC, Murphy GP, Allen IE, Chang A, Rosen RC, Breyer BN.

Resumen

FONDO:

Es bien conocida la disfunción eréctil (DE) tras el tratamiento del cáncer de próstata con radioterapia (RT), y las estimaciones agrupadas de DE después de RT proporcionarán una educación más precisa al paciente.

OBJETIVO:

Evaluar sistemáticamente la historia natural de la DE en varones con función eréctil previa después de RT de próstata y determinar los factores clínicos asociados con la DE.

MÉTODOS:

Realizamos una revisión de las bases de datos de PubMed y Medline, Embase, Cochrane Library y Web of Science en abril de 2016 de acuerdo con la declaración de los informes preferidos para revisión sistemática y metaanálisis (PRISMA). Los informes identificados incluyeron una medición de la DE antes y después de la RT prostática. Doscientos setenta y ocho resúmenes fueron seleccionados y 105 publicaciones cumplieron con los criterios de inclusión. Sólo se incluyeron en el análisis hombres con función eréctil conocida antes de la RT.

RESULTADO:

DE tras RT prostática.

RESULTADOS:

En total, 17.057 hombres fueron sometidos a braquiterapia (65%), 8.166 hombres se sometieron a RT de haz externo (31%) y 1.046 hombres se sometieron a ambos (4%). Siete instrumentos comunes se utilizaron para medir la DE, incluyendo 23 puntos de corte diferentes para DE. Se utilizó el Cuestionario de Salud Sexual para Hombres (SHIM) en 31 estudios (30%). Las estimaciones agrupadas de DE confirmada por SHIM (puntuación <10-17) sugirieron que la prevalencia de DE después de RT es del 34% de los hombres (IC del 95% = 0,29-0,39) al año y del 57% (IC del 95% = 0,53-0,61) a los 5,5 años. En comparación con la braquiterapia, los estudios de los dos tipos de radiación aumentó la proporción de nueva aparición de DE el 12,3% de los estudios (IC del 95% = 2,3-22,4). Por cada 10% que se perdieron en el seguimiento, la proporción de DE informada aumentó en un 2,3% (IC del 95% = 0,03-4,7).

IMPLICACIONES CLÍNICAS:

La DE es común independientemente de la modalidad de RT y aumenta durante cada año de seguimiento. Usando el SHIM, se encuentra DE en aproximadamente el 50% de los pacientes a los 5 años.

FORTALEZAS Y LIMITACIONES:

Los puntos fuertes de esta revisión sistemática incluyen criterios estrictos de inclusión de estudios que midieron la función eréctil basal, no hay evidencia de sesgo de tamaño, y un gran número de estudios, que permiten técnicas de modelado. Sin embargo, todos los datos incluidos en este análisis fueron observacionales, lo que deja la posibilidad de que los factores de confusión residual aumenten las tasas de DE.

CONCLUSIÓN:

Las definiciones y las mediciones de la DE después de RT varían considerablemente en las series publicadas y podrían explicar la variabilidad en la prevalencia de la DE informada. La pérdida de seguimiento en los estudios podría sesgar los resultados para sobreestimar la DE.

PALABRAS CLAVE:

Disfunción eréctil; Cáncer de próstata; Terapia de radiación; Cuestionario de salud sexual para hombres (SHIM)

PMID: 28859870

Comentario editorial: Ya que la supervivencia del paciente es similar tras los distintos tratamientos para el cáncer de próstata, se le da una mayor importancia a la comprensión de los efectos secundarios de cada uno de ellos. La función sexual en particular se puede afectar de forma notable por todos estos tratamientos y constituye una importante preocupación para los pacientes. Algunos trabajos sugieren que la radioterapia (RT) causa menos disfunción sexual, incluida la disfunción eréctil (DE), en comparación con otras opciones terapéuticas. Las tasas publicadas de DE después de RT varían, y los metanálisis son limitados debido al bajo número de estudios y la utilización de técnicas anticuadas de RT. En esta interesante publicación se pretende evaluar sistemáticamente la historia natural de la DE, en hombres con función eréctil previa, después de RT de próstata y determinar los factores clínicos asociados con la DE. Estos datos pueden servir a los especialistas para proporcionar a los pacientes orientación previa y posterior a la RT prostática.

José María Lozano-Blasco

Urólogo. FECSM

Adjunto de las Unidades de Andrología y Neuro-urología

UGC de Urología-Nefrología

HHUU Virgen del Rocío. Sevilla

jmlozanoblasco@gmail.com

BJU 2016, Oct; 118(4): 641-645

Deveci S1,2, Gotto GT3, Alex B3, O'Brien K3, Mulhall JP3.

1Department of Urology, Memorial Sloan Kettering Cancer Center, New York, NY, USA. 2Department of Urology, Medical School of Acibadem University, Istanbul, Turkey. 3Department of Urology, Memorial Sloan Kettering Cancer Center, New York, NY, USA.

OBJETIVO:

Evaluar la comprensión sobre su función sexual postoperatoria de los pacientes que habían sido sometidos a prostatectomía radical (RP). La experiencia clínica sugiere que algunos pacientes RP tienen expectativas poco realistas sobre su función sexual a largo plazo.

PACIENTES Y MÉTODOS:

Los pacientes que se presentaron dentro de los 3 meses de su RP abierta o prostatectomía laparoscópica asistida por robot (RALP) fueron interrogados acerca de la información sobre la función sexual que habían recibido en el preoperatorio. Los pacientes fueron interrogados sobre la función eréctil (EF), el estado eyaculatorio postoperatorio, el orgasmo y los cambios postoperatorios en la morfología peneana. Los análisis estadísticos se realizaron para evaluar las diferencias entre los pacientes que se sometieron RP abierto vs RALP.

RESULTADOS:

En total, 336 pacientes consecutivos (de nueve cirujanos) con una media (SD) edad de 64 (11) años se les proporcionó la encuesta (216 se sometieron a RP abierto y 120 se sometieron a RALP). No hubo diferencias significativas en la edad del paciente o perfiles de comorbilidad entre los dos grupos. Sólo el 38% de los hombres tenía un recuerdo preciso de su estado de conservación de los nervios. El tiempo medio (DS) transcurrido (después de RP en el momento de la evaluación postoperatoria fue de 3 (2) meses. Los pacientes con RALP esperaban un tiempo de recuperación de EF más corto (6 vs 12 meses, P = 0,02), una mayor probabilidad de recuperación de la EF basal (75% vs 50%, P = 0,01) y una menor necesidad potencial de terapia de inyección intracavernosa 4% frente a 20%, P = 0,01). Casi la mitad de todos los pacientes no eran conscientes de que su cirugía les provocó aneyaculación. Ninguno de los pacientes con RALP y sólo el 10% de los pacientes con RP abierta recordaron haber sido informados del potencial de pérdida de la longitud del pene (P <0,01) y ninguno era consciente de la asociación entre la RP y la enfermedad de Peyronie.

CONCLUSIONES:

Los pacientes que se han sometido a RP tienen en gran medida expectativas poco realistas sobre su función sexual postoperatoria.

Comentario editorial: De todos es sabido que los pacientes y sus familiares recuerdan poco lo que se le puede contar en los primeros momentos tras explicarles una enfermedad y su tratamiento. A pesar del consentimiento informado hay que recalcar en distintos momentos antes de la intervención todos los puntos negativos que conlleva una determinada intervención no solo para evitar problemas legales, si no para preparar al paciente de una manera adecuada a sobrellevar estas secuelas

Carlos Balmori Boticario

Urólogo. FECSM

Responsable Sección Urología y Medicina Sexual y Reproductiva

Centros: Hospital Nª Sra. del Rosario. IVI Madrid

cbalmori@unidadmedicinasexual.com

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BJU 2016, Aug; 118(2): 230-235

Park J1, Cho SY1, Jeong SH2, Lee SB1, Hi H1, Jeong H1

1Department of Urology, Seoul Metropolitan Government Seoul National University Boramae Medical Center, Seoul National University Hospital, Seoul, Korea.2Department of Urology, Seoul National University Hospital, Seoul, Korea.

OBJETIVO:

Investigar la relación entre niveles bajos de testosterona y riesgo de detección de cáncer de próstata en una población de biopsia.

PACIENTES Y MÉTODOS:

En total, 681 hombres que se sometieron a una biopsia transrectal de próstata inicial de 12 núcleos en nuestra institución fueron incluidos en este estudio retrospectivo. Los pacientes se dividieron en grupos con niveles bajos (<300 ng / dL) y niveles normales de testosterona (≥300 ng / dL). Se analizaron los datos clínicos y patológicos.

RESULTADOS:

Entre 681 hombres, 86 hombres (12,6%) tenían niveles bajos de testosterona, 143 (32,7%) tenían una biopsia positiva y 99 (14,5%) tenían cáncer de próstata de alto grado. La edad media, el nivel de antígeno prostático específico (PSA), la densidad de PSA, el índice de masa corporal (IMC), el número de hallazgos anormales del tacto rectal (DRE) y la historia de diabetes mellitus (DM) fueron significativamente diferentes entre los grupos de nivel bajo y normal de testosterona. Un nivel bajo de testosterona se asoció significativamente con un mayor riesgo de detección de cáncer de próstata en general que un nivel de testosterona normal en el análisis univariado (odds ratio [OR] 2,545, P = 0,001), pero no en el análisis multivariado ajustando parámetros como edad, PSA, volumen de próstata, IMC, hallazgos anormales de DRE y DM (OR 1.583, P = 0.277). Mientras tanto, un bajo nivel de testosterona se relacionó significativamente con una tasa más alta de cáncer de próstata de alto grado en comparación con un nivel de testosterona normal en análisis univariado (OR 3,324, P <0,001) y multivariante ajustándose a otros parámetros (OR = 2,138, p = 0,035) .

CONCLUSIÓN:

El bajo nivel de testosterona es un factor de riesgo independiente para la detección del cáncer de próstata de alto grado en la biopsia. Por lo tanto, la comprobación de los niveles de testosterona podría ayudar a determinar si la biopsia de próstata debe llevarse a cabo.

Comentario editorial: La utilidad de marcadores como el 4K, el PCA3, para delimitar la posibilidad de delimitar el riesgo de hallar tumores de próstata de alto grado, según este artículo podría verse ayudado con la determinación de los niveles de testosterona.

Carlos Balmori Boticario

Urólogo. FECSM

Responsable Sección Urología y Medicina Sexual y Reproductiva

Centros: Hospital Nª Sra. del Rosario. IVI Madrid

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Fertil Steril. 2016 Feb;105(2):322-328

Hanson HA1, Anderson RE2, Aston KI3, Carrell DT3, Smith KR4, Hotaling JM5.

1Department of Family and Preventive Medicine, University of Utah, Salt Lake City, Utah; Population Sciences, Huntsman Cancer Institute, University of Utah, Salt Lake City, Utah. Electronic address: heidi.hanson@hci.utah.edu.

2Division of Urology, Department of Surgery, University of Utah, Salt Lake City, Utah.

3Division of Urology, Department of Surgery, University of Utah, Salt Lake City, Utah; Center for Men's Health and Reconstructive Surgery, University of Utah, Salt Lake City, Utah; Department of Human Genetics, University of Utah School of Medicine, Salt Lake City, Utah.

4Population Sciences, Huntsman Cancer Institute, University of Utah, Salt Lake City, Utah; Department of Family and Consumer Studies and Population Sciences, Huntsman Cancer Institute, University of Utah, Salt Lake City, Utah.

5Center for Men's Health and Reconstructive Surgery, University of Utah, Salt Lake City, Utah

Objetivo:

Comprender mejor la relación entre la calidad del semen y el riesgo de cáncer por medio de parámetros de semen bien definidos

Diseño:

Estudio de cohorte retrospectivo.

Ajuste:

No aplica.

Paciente (s):

Un total de 20.433 hombres tenían un análisis de semen (SA) por infertilidad y se emparejó la muestra con otra de 20.433 sujetos control por edad y el año de nacimiento.

Intervención (s):

Ninguna.

Medida de resultado principal (s):

Riesgo de todos los cánceres, así como los resultados órgano específico para el cáncer de próstata, cáncer de testículo, y el melanoma.

Resultado (s):

En comparación con los hombres fértiles, los hombres con SA tenían un mayor riesgo de cáncer de testículo (tasa de riesgo [HR] 3,3). Cuando la caracterización de la infertilidad se refinó usando parámetros del semen, se encontró que los hombres con oligospermia tenían un mayor riesgo de cáncer en comparación con los sujetos control fértiles. Esta asociación fue particularmente fuerte para el cáncer testicular, con un mayor riesgo en los hombres con oligozoospermia basándose en la concentración (HR 11,9) y el recuento de espermatozoides (HR 10,3). Los hombres en el cuartil más bajo de la motilidad (HR 4,1), viabilidad (HR 6,6), morfología (HR 4,2), o el recuento total de móviles (HR 6,9) tuvieron un mayor riesgo de cáncer testicular en comparación con los hombres fértiles. Los hombres con concentración de espermatozoides y recuento en los percentiles 90 de la distribución (≥178 y ≥579 x 10 (6) / ml, respectivamente), así como el recuento total de móviles, tenían un mayor riesgo de melanoma (HR 2,1, 2,7, y 2,0, respectivamente). No se encontraron diferencias en el riesgo de cáncer entre los hombres con azoospermia y fértiles.

Conclusión (s):

Los hombres con SA tenían un mayor riesgo de cáncer testicular que variaba por la calidad del semen. A diferencia de los trabajos anteriores, no hemos encontrado una asociación entre la azoospermia y un mayor riesgo de cáncer.

Comentario editorial: La importancia de la valoración del varón infértil es indudable y desde los foros urológicos se ha hecho mucho hincapié en ello. Trabajos como éste con una amplia “n” apuntalan aún más esta necesidad, no sólo para valorar posibles tratamiento de fertilidad sino para no obviar patologías mucho más graves que se esconden tras una subfertilidad del varón.

Carlos Balmori Boticario

Urólogo. FECSM

Responsable Sección Urología y Medicina Sexual y Reproductiva

Centros: Hospital Nª Sra. del Rosario. IVI Madrid

cbalmori@unidadmedicinasexual.com

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Publicado online el 23 de diciembre de 2015.  http://dx.doi.org/10.5534/wjmh.2015.33.3.125

Michael Louis Eisenberg

Departments of Urology, Obstetrics and Gynecology, Stanford University School of Medicine,

Stanford, California, EEUU.

RESUMEN

Si bien los primeros estudios demostraron una posible asociación entre la testosterona y el cáncer de próstata, los indicios sobre la naturaleza de esta relación han ido evolucionando con el tiempo y la obtención de nuevos datos. Los estudios que investigan el vínculo entre los niveles basales de testosterona, así como los tratamientos de testosterona y su incidencia sobre el cáncer de próstata, apuntan hacia una relación más compleja. Asimismo, los investigadores han publicado sus experiencias iniciales con suplementos de testosterona en hombres con antecedentes de cáncer de próstata tratado o sin tratar.

COMENTARIO DEL EDITOR

En este estudio se analiza la controvertida relación entre la suplementación con testosterona y el desarrollo de la neoplasia de próstata. La evidencia científica publicada no apoya el concepto de que la suplementación con testosterona pueda inducir cáncer de próstata. La eficacia, pero sobretodo la seguridad de la suplementación con testosterona parece fuera de toda duda.

Eduard García-Cruz

Urólogo. FECSM

Urología y Salud del Hombre

Servicio de Urología

Hospital Clínic de Barcelona

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http://www.elsevier.es/es-revista-revista-internacional-andrologia-262-sumario-vol-14-num-01-13023143

Aranza Pinedo-Pichilingue, Gustavo San Martín-San Martín, Nilton Yhuri Carreazo

Escuela de Medicina, Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, Lima, Perú

OBJETIVO

El antígeno prostático específico es utilizado en el diagnóstico de patologías prostáticas. No existe un estudio en Perú que proponga un punto de corte de PSA índex para discriminar entre cáncer de próstata e hiperplasia prostática benigna para la indicación de biopsia prostática. Actualmente, se emplean diferentes puntos de corte basados en estudios internacionales.

MATERIAL Y METODOS

Se realizó un estudio de validación diagnóstica de PSA index para discriminar entre ambas entidades en pacientes con un PSA total entre 4,0 ng/ml y 9,9 ng/ml. Fueron incluidos 356 pacientes con diagnóstico de hiperplasia prostática benigna o cáncer de próstata mediante biopsia prostática. Se evaluó la sensibilidad, especificidad, los valores predictivos y los cocientes de probabilidad de los valores de PSA índex de 15 hasta 25%. Se graficó la curva ROC.

RESULTADOS

Un PSA índex de 17% posee mejores valores de sensibilidad (87,8%), especificidad (62,2%) y valores predictivos (valor predictivo positivo de 62,4% y valor predictivo negativo de 87,4%) respecto a otros para disminuir el número de biopsias negativas. El cociente de probabilidad positivo fue 2,3 y el cociente de probabilidad negativo fue 0,1. El área bajo la curva fue 0,75 [IC 95%, 0,71 a 0,79].

CONCLUSION

Se sugiere un PSA índex de 17% como punto de corte para discriminar entre hiperplasia prostática benigna y cáncer de próstata en pacientes que acuden a consulta ambulatoria con un PSA total entre 4,0 ng/ml y 9,9 ng/ml. Se recomienda este valor si se desea reducir el número de biopsias prostáticas negativas.

COMENTARIO DEL EDITOR

En este estudio se validó el valor del PSA índex en hombres con PSA entre 4 y 10, incluyéndose más de 350 hombres con HBP o cáncer de próstata. Un PSA índex con un valor de corte de 17% presenta un valor predictivo negativo del 87% y un valor predictivo positivo del 62%.

Eduard García-Cruz

Urólogo. FECSM

Urología y Salud del Hombre

Servicio de Urología

Hospital Clínic de Barcelona

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