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World J Mens Health 2017 Agosto 35(2): 94-99.

Dharwadkar Sachin, Manohar ChikkaMoga Siddaiah, Karthikeyan Vilvapathy Senguttuvan, Ratkal Chandrashekar Sidaramappa, Keshavamurthy Ramaiah

Servicio de Urología, Instituto de Nefro-Urología, Bangalore, India.

RESUMEN:

OBJETIVOS: La aparición de disfunción eréctil (DE) de novo tras una uretroplastia es una complicación bien conocida. La incidencia e historia natural de la DE tras la uretroplastia está infrareportada. Medimos la incidencia de DE de novo tras la uretroplastia.

MATERIAL Y MÉTODOS: Se incluyeron de manera consecutiva todos pacientes a los que se les realizó una uretroplastia y dieron su consentimiento (n=48) con edades comprendidas entre 21 y 50 años desde febrero de 2014 a julio de 2016, con función eréctil antes de la cirugía normal según una puntuación en el International Index of Erectile Function-5 (IIEF-5)≥22. Fueron entrevistados a los 3, 6 y 12 meses tras la cirugía.

RESULTADOS: En pacientes con estenosis de uretra anterior (n=40), se realizó uretroplastia con injerto en 22 casos (55%) y anastomosis término-terminal en 18 casos (45%). La puntuación media en el IIEF-5 fue de 24.15±0.8 antes de la cirugía, 20.10±4.2 a los 3 meses (p<0.001), 22.70±2.3 a los 6 meses (p=0.0012), y 23.70±1.7 a los 12 meses (p=0.03), mostrando una recuperación de la función eréctil con el tiempo. A los 8 pacientes con un traumatismo pélvico con lesión uretral se les practicó una uretroplastia perineal progresiva. Su puntuación media en el IIEF-5 fue de 24.0±1.2 antes de la cirugía, 18.8±5.4 a los 3 meses (p=0.002), 20.9±3.5 a los 6 meses (p=0.37), y 22.0±1.5 a los 12 meses (p=0.427). La incidencia de DE al año de la cirugía fue similar entre los pacientes intervenidos de estenosis de uretra anterior y traumatismo pélvico con lesión uretral; y entre los grupos de uretroplastia con injerto y anastomosis término-terminal.

CONCLUSIONES: La incidencia de DE un año tras la cirugía para la lesión uretral por traumatismo pélvico es similar a la observada las la cirugía para la estenosis de la uretra anterior en paciente con función eréctil normal preoperatoria. Entre los casos con estenosis de uretra anterior, la recuperación fue mejor a los 3 meses con la uretroplastia con injerto pero similar entre la uretroplastia y la anastomosis término-terminal al año de la intervención.

PMID: 28868817

COMENTARIO DEL EDITOR:

Interesante trabajo de este grupo indio de un hospital de referencia en esta patología que, aunque sencillo en cuanto a su concepto, está metodológicamente bien realizado. La disfunción eréctil tras la cirugía de uretra es una complicación reconocida, y en las primeras series se reportó una incidencia de hasta el 5% en las anastomosis término-terminales y del 0.9% en la uretroplastia con injerto. Sin embargo, estudios posteriores mostraron que esta entidad se resolvía espontáneamente con el tiempo, con unas tasas de resolución de hasta el 86% a los 12 meses. Hecho que queda constatado con los resultados observados en este trabajo.

Borja García Gómez.

Médico Adjunto Unidad de Urología Reconstructiva, Servicio de Urología.

Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.

borjagarciagomez@gmail.com

Journal of Urology-

J Urol. 2017 Mar 197 (3 Pt 1): 776 - 782.

Bozorgmehri S, Fink HA, Parimi N, Canales B, Ensrud KE, Ancoli-Israel S, Canales M; Estudio MrOS.

Resumen

PROPÓSITO: Se investigó la asociación entre los trastornos respiratorios del sueño y la disfunción eréctil en hombres mayores.

MATERIALES Y MÉTODOS: Se realizó un análisis transversal de hombres con edad de 67 años o más que viven en la comunidad, participantes en el “Osteoporotic Fractures in Men Sleep Study”. Los participantes fueron sometidos a polisomnografía nocturna (2003 a 2005) y completaron cuestionarios de salud sexual (2005 a 2006). Definimos el trastorno respiratorio del sueño utilizando el índice de apnea-hipopnea o la hipoxemia nocturna. La disfunción eréctil se definió mediante la escala MMAS (Massachusetts Male Aging Study) y, en hombres sexualmente activos, el Índice Internacional de Función Eréctil. Se utilizó la regresión logística para examinar la asociación entre el trastorno respiratorio del sueño y la disfunción eréctil.

RESULTADOS: La edad media de los participantes fue de 76 ± 5 años. De los 2.676 hombres que completaron el MMAS, el 70% presentaban disfunción eréctil de moderada a completa. Entre los 1.099 hombres sexualmente activos que completaron el IIEF-5 (Índice Internacional de la Función Eréctil de 5 ítems), el 26% presentó disfunción eréctil moderada - severa. Un mayor índice de apnea e hipopnea se asoció con mayores probabilidades de disfunción eréctil moderada - completa según la escala MMAS, después de ajustar por edad y el lugar de estudio (OR 1,39, IC 95% 1,00-1,92 para trastorno respiratorio del sueño severo vs ninguno, tendencia p = 0,008), pero no después de ajustar por índice de masa corporal, estatus socioeconómico y comorbilidades (OR 1,05; IC del 95%: 0,75-1,49; tendencia p = 0,452). Una mayor hipoxemia nocturna se asoció con un aumento de las probabilidades de disfunción eréctil moderada - completa según MMAS (OR no ajustada 1.36, IC 95% 1.04-1.80 vs ninguna), pero se atenuó después del ajuste por edad y lugar de estudio (OR 1.24; IC del 95% 1.66). El trastorno respiratorio del sueño no se asoció con la disfunción eréctil por el IIEF-5

CONCLUSIONES: En este análisis transversal en hombres mayores el trastorno respiratorio del sueño se asoció con mayor probabilidad de disfunción eréctil en los análisis no ajustados, que se explicó en gran medida por un mayor índice de masa corporal y mayor comorbilidad entre los hombres con trastornos respiratorios del sueño. Estudios prospectivos considerando la obesidad y la multimorbilidad aclararían más la asociación de los trastornos respiratorios del sueño y la disfunción eréctil.

PALABRAS CLAVE: Disfunción eréctil; Síndromes de apnea del sueño

PMID: 27697577

COMENTARIO EDITORIAL: Los trastornos respiratorios del sueño (TRS), principalmente la apnea obstructiva del sueño, se han relacionado con la aparición o empeoramiento de la disfunción eréctil (DE). No se sabe si la asociación entre este trastorno y la DE se debe a una coincidencia de comorbilidades relacionadas (IMC, edad avanzada, tabaquismo,..) o se produce directamente como consecuencia de la misma. En este interesante trabajo sus autores plantean arrojar luz sobre la relación entre TRS y DE, siendo el primer estudio en examinar esta asociación en una cohorte de edad avanzada. A pesar de que los análisis univariantes demostraron una relación entre la gravedad del TRS y DE, esta relación se moderó significativamente después de controlar las comorbilidades (por ejemplo, edad e IMC). Estos hallazgos son importantes porque vuelven a poner de manifiesto qué comorbilidades pueden ser objetivos para un tratamiento más eficaz de la DE.

José María Lozano-Blasco

Urólogo. FECSM

Adjunto de las Unidades de Andrología y Neuro-urología

UGC de Urología-Nefrología

HHUU Virgen del Rocío. Sevilla

jmlozanoblasco@gmail.com

J Sex Med. 2017 Mar; 14 (3): 285 - 296.

J Sex Med. 2017 Mar; 14 (3): 297 - 315.

Salonia A, Adaikan G, Buvat J, Carrier S, El-Meliegy A, Hatzimouratidis K, McCullough A, Morgentaler A, Torres LO, Khera M.

PMID: 28262099

PMID: 28262100


Las siguientes recomendaciones están publicadas en dos partes:

PARTE 1

Resumen

INTRODUCCIÓN:

La disfunción sexual es común en pacientes tras prostatectomía radical (PR) por cáncer de próstata.

OBJETIVO:

Proporcionar las recomendaciones de la “Fourth International Consultation for Sexual Medicine” (ICSM) 2015 sobre estrategias de prevención y manejo de las alteraciones de la función eréctil post-PR en términos de características preoperatorias del paciente y factores intraoperatorios que podrían influir en su recuperación.

MÉTODOS:

Se realizó una búsqueda bibliográfica utilizando las bases de datos de Google y PubMed para artículos originales en inglés y artículos de revisión publicados hasta agosto de 2016.

LAS PRINCIPALES MEDIDAS:

Niveles de evidencia (NEs) y grados de recomendaciones (GRs) basados en un análisis exhaustivo de la literatura y el consenso del comité.

RESULTADOS:

El comité del ICSM 2015 proporciona nueve recomendaciones sobre rehabilitación sexual después de PR. La recomendación 1 establece que los médicos deben discutir la aparición de disfunción eréctil postquirúrgica (temporal o permanente) con cada candidato para PR (opinión de expertos, principio clínico). La recomendación 2 establece que los instrumentos validados para evaluar la recuperación de la función eréctil, como el índice internacional de función eréctil y el Expanded Prostate Cancer Index Composite, están disponibles para controlar la recuperación de FE después de PR (NE = 1, GR = A). La recomendación 3 indica que no hay evidencia suficiente de que una técnica quirúrgica específica (abierta versus laparoscópica versus prostatectomía radical asistida por robot) proporcione mejores resultados en la recuperación postoperatoria de FE (NE = 2, GR = C). La recomendación 4 establece que los predictores reconocidos de la recuperación de FE incluyen, pero no se limitan a, edad más joven, FE preoperatoria y cirugía de preservación nerviosa bilateral (NE = 2, GR = B). La recomendación 5 establece que los pacientes deben ser informados sobre los elementos claves de la fisiopatología de la disfunción eréctil postoperatoria, como la lesión nerviosa y la fuga venosa cavernosa (opinión de expertos, principio clínico).

CONCLUSIONES:

Este artículo discute las recomendaciones 1 a 5 del comité ICSM 2015 sobre rehabilitación sexual después de PR.

PALABRAS CLAVE:

Función eréctil; Laparoscópico;  Preservación nerviosa; Cancer de próstata; Prostatectomía radical; Rehabilitación; Robótica

PMID: 28262099

Comentario editorial: -Al final de parte 2-

PARTE 2

Resumen

INTRODUCCIÓN:

La disfunción sexual es común en los pacientes después de la prostatectomía radical (RP) para el cáncer de próstata.

OBJETIVO:

Proporcionar las recomendaciones de la “Fourth International Consultation for Sexual Medicine” (ICSM) 2015 sobre estrategias de manejo de las alteraciones de la función eréctil post-PR y analizar las disfunciones sexuales post-PR distintas a la disfunción eréctil.

MÉTODOS:

Se realizó una búsqueda bibliográfica utilizando la base de datos de Google y PubMed para artículos originales en inglés y artículos de revisión publicados hasta agosto de 2016.

LAS PRINCIPALES MEDIDAS:

Los niveles de evidencia (NEs) y los grados de recomendaciones (GRs) se proporcionan basados en un análisis exhaustivo de la literatura y el consenso del comité.

RESULTADOS:

El comité del ICSM 2015 proporciona nueve recomendaciones sobre rehabilitación sexual después de PR. La recomendación 6 establece que la recuperación de la función eréctil postoperatoria puede tardar varios años (NE = 2, GR = C). La recomendación 7 indica que existen datos contradictorios sobre si la rehabilitación del pene con inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 mejora la recuperación de las erecciones espontáneas (NE = 1, GR = A). La recomendación 8 establece que los datos no son adecuados para apoyar cualquier régimen específico como óptimo para la rehabilitación peneana (NE = 3, GR = C). La recomendación 9 establece que los hombres sometidos a RP (cualquier técnica) tienen riesgo de sufrir cambios en la esfera sexual distintos de la disfunción eréctil, incluyendo disminución de la libido, cambios en el orgasmo, anejaculación, enfermedad tipo Peyronie y cambios en el tamaño del pene (NE = 2, GR = B).

CONCLUSIÓN:

Este artículo discute las recomendaciones 6 a 9 del comité ICSM 2015 sobre rehabilitación sexual después de PR.

PALABRAS CLAVE:

Alprostadil; Climacturia; Disfuncion erectil; Intracavernosal inyecciones; Orgasmo; Enfermedad de Peyronie; Inhibidores de Fosfodiesterasa Tipo 5; Cáncer de próstata; Prostatectomía radical; Rehabilitación; Deseo sexual

Comentario editorial:

En la mayoría de las series publicadas, se observa una morbilidad significativa a medio-largo plazo en relación a la salud sexual de los pacientes sometidos a prostatectomía radical (PR). En los últimos años se ha avanzado en el conocimiento de la anatomía de los órganos pélvicos y de las bases fisiopatológicas de la disfunción eréctil (DE) post-PR. Se han desarrolado una gran cantidad de investigaciones y ensayos clínicos con el objetivo de evaluar las diferentes estrategias para promover la preservación y recuperación de la función eréctil en el postoperatorio. Este trabajo, dividido en 2 partes, recoge y desarrolla las 9 recomendaciones de la “Fourth International Consultation for Sexual Medicine”, (ICSM) 2015, para el manejo de la disfunción sexual en aquellos pacientes que desean seguir siendo sexualmente activos después de la PR. La primera parte se centra en las recomendaciones relacionadas con características preoperatorias del paciente y factores intraoperatorios que podrían influir en su recuperación. En ella destacan; que no hay evidencia suficiente de que una técnica quirúrgica específica (abierta vs laparoscópica vs prostatectomía radical asistida por robot) proporcione mejores resultados en la recuperación postoperatoria de la función eréctil (FE) y que los predictores reconocidos de la recuperación de FE incluyen la edad más joven, FE preoperatoria y cirugía de preservación nerviosa bilateral pero no se limitan a ellos. La segunda parte se analizan también las disfunciones sexuales post-PR distintas a la DE. De entre sus recomendaciones destacan; que existen datos contradictorios sobre si la rehabilitación con iPDE5 mejora la recuperación de las erecciones espontáneas, que los datos no son adecuados para apoyar ningún régimen específico como óptimo para la rehabilitación peneana y que estos pacientes tienen riesgo de sufrir cambios en la esfera sexual distintos de la DE, incluyendo disminución de la libido, cambios en el orgasmo, anejaculación, enfermedad de Peyronie y cambios en el tamaño del pene.

José María Lozano-Blasco

Urólogo. FECSM

Adjunto de las Unidades de Andrología y Neuro-urología

UGC de Urología-Nefrología

HHUU Virgen del Rocío. Sevilla

jmlozanoblasco@gmail.com

World J Mens Health. 2016 Dec;34(3):155-164

Reed-Maldonado AB, Lue TF.

Departamento de Urología, Universidad de California San Francisco, USA.

RESUMEN: Las células madre son células indiferenciadas capaces de renovar y reparar los tejidos gracias a su capacidad para dividirse y diferenciarse. El propósito de esta revisión es describir los avances recientes en el uso de células madre para el tratamiento de la disfunción eréctil (DE) del varón. Realizamos una búsqueda en la base de datos MEDLINE de todos los artículos relevantes que traten el uso de células madre en la DE. Hablamos sobre los distintos tipos de células madres, los métodos para su obtención, la literatura actual preclínica, y los ensayos publicados hasta la fecha. Se han publicado cuatro ensayos clínicos que utilizaban las células madre en el tratamiento de la DE. Estos artículos se detallan en esta revisión. Todos ellos reportan mejorías en la DE tras el tratamiento con células madre. El tratamiento con células madre para la disfunción eréctil permanece bajo investigación. Es tranquilizador que los ensayos clínicos realizados hasta la fecha han mostrado efectos beneficiosos para la DE con escasos efectos secundarios. La seguridad y los asuntos relacionados con la obtención de las células, su preparación y su liberación en el organismo requieren todavía de más investigación antes de aplicar estos métodos de forma generalizada.

PMID: 28053944

COMENTARIO EDITORIAL: Pese a no tratarse de una revisión sistemática, este interesante artículo detalla la literatura publicada sobre un tema que ha despertado bastante interés en los últimos tiempos, como es la posibilidad de tratar la disfunción eréctil con células madre. Este interés deriva especialmente de que, en caso de ser exitoso, sería el único tratamiento (con permiso de las ondas de choque) etiológico disponible para esta enfermedad. Sin embargo, y como concluyen en el propio artículo, sigue existiendo una preocupación generalizada sobre la seguridad de estas células, particularmente en el largo plazo, que aún debe ser estudiada y analizada con más profundidad.

Borja García Gómez.

Médico Adjunto Unidad de Andrología, Servicio de Urología.

Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.

borjagarciagomez@gmail.com

 

Aging Male 2016, Nov ;(4): 23: 1-5

Castelló-Porcar AM1, Martínez-Jabaloyas JM1

1 Department of Urology , Hospital Clínico Universitario de Valencia , Valencia , Spain.

RESUMEN:

La disfunción eréctil y el deseo sexual bajo son enfermedades multifactoriales. La disminución de los niveles de testosterona es una de las causas, pero el efecto del estradiol no es bien conocido. Además, el estudio ha demostrado que la relación testosterona / estradiol tiene más influencia sobre la sexualidad que el estradiol solo. El objetivo del estudio fue determinar si el equilibrio entre la testosterona y el estradiol tiene alguna relación con algunos aspectos de la función sexual. Se trata de un estudio ambispectivo de 230 pacientes con problemas urológicos no relacionados con la sexualidad. Se sometieron a una historia detallada y a un estudio hormonal que incluía testosterona total, libre, biodisponible y estradiol. Completaron el Inventario de Salud Sexual para Hombres y las preguntas 11 y 12 del IIEF15 se utilizaron para evaluar el deterioro en el deseo sexual. Se calculó la relación T/E y se estudió la relación entre los diferentes parámetros y la función eréctil y el deseo sexual mediante análisis univariante y multivariado. La edad media fue de 66,32 ± 8,17 años. El porcentaje de pacientes con disfunción eréctil fue del 60,9% (7% grave, 14,3% moderado, 12,6% leve a moderado y 27% leve) y disminución del deseo sexual de 46,5%. La edad, la testosterona libre y biodisponible fueron las únicas variables con una asociación lineal positiva con disfunción eréctil y disminución del deseo sexual. La edad fue la única variable independiente para la disfunción eréctil y el deseo sexual, en la regresión lineal múltiple. No hubo asociación entre un desequilibrio de testosterona / estradiol y una alteración en la función eréctil y el deseo sexual. En consecuencia, en el estudio clínico de estos pacientes, no es necesario solicitar estradiol en los análisis de laboratorio.

Comentario editorial: Siempre bienvenido un artículo publicado por nuestros compañeros de Valencia. Se ha barajado que los niveles de estradiol pudieran estar relacionados con ciertos casos de bajo deseo sexual o disfunción eréctil. Sin embargo según la conclusión de los autores este parámetro no parece ser significativo en el estudio de este tipo de pacientes. Si podría tener utilidad en el caso de valorar algún tipo de suplementación hormonal en el caso de infertilidad.

Carlos Balmori Boticario

Urólogo. FECSM

Responsable Sección Urología y Medicina Sexual y Reproductiva

Centros: Hospital Nª Sra. del Rosario. IVI Madrid

cbalmori@unidadmedicinasexual.com

www.unidadmedicinasexual.com

Aging Male 2016, Sep; 19(3): 175-181

Favilla V1, Russo GI1, Privitera S1, Castelli T1, Giardina R1, Calogero AE2, Condorelli RA2, La Vignera S2, Cimino S1, Morgia G1

1 Department of Urology, University of Catania , Catania , Italy. 2 Department of Medical and Pediatric Sciences, Section of Endocrinology, Andrology, and Internal Medicine, University of Catania , Catania

RESUMEN:

Los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) secundarios a la obstrucción benigna de la próstata (BPO) representan una de las afecciones clínicas más comunes en hombres adultos. Varios fármacos utilizados para LUTS/BPO pueden afectar fuertemente la función sexual y generar malestar. El objetivo de esta revisión sistemática y meta-análisis fue evaluar, mediante un ensayo clínico aleatorizado (ECA), el impacto de la terapia de combinación con alfa-bloqueantes (AB) e inhibidores de la 5-alfa reductasa (5-ARI) sobre el riesgo de disfunción eréctil (DE) y alteraciones de la libido (AL). En base a los criterios de inclusión y exclusión, se incluyeron en el análisis cinco ECA con 6131 pacientes. Según el análisis, la prevalencia global de DE y AL fue significativamente mayor en el grupo de tratamiento combinado que en el grupo AB (7,93 frente a 4,66% OR 1,81 p <0,0001 y 3,69% frente a 2,36% OR 1,58 p = 0,003, respectivamente). La terapia de combinación aumentó el riesgo de DE en comparación con la monoterapia con 5-ARI (7,93% versus 6,47%, OR 1,25; p = 0,04) pero no el riesgo de AL (3,51% versus 3,37; OR 1,03; p = 0,84). En nuestro meta-análisis sistemático, se demostró que la terapia de combinación con AB y 5-ARIs se asoció con un riesgo significativamente mayor de DE y AL en comparación con monoterapia única. La terapia combinada mostró un riesgo similar de AL en comparación con la monoterapia con 5-ARI.

Comentario editorial: Siendo los compuestos farmacológicos de alfabloqueantes y 5-ARI útiles en determinados pacientes, no se puede generalizar su uso en todos los pacientes afectos de LUTS. Los posibles efectos secundarios de los 5-ARI deben ser valorados y consensuados con el paciente antes de su prescripción.

Carlos Balmori Boticario

Urólogo. FECSM

Responsable Sección Urología y Medicina Sexual y Reproductiva

Centros: Hospital Nª Sra. del Rosario. IVI Madrid

cbalmori@unidadmedicinasexual.com

www.unidadmedicinasexual.com

Andrology. 2016 Jul 1. doi: 10.1111/andr.12242.

  1. Cavallini, F.I. Scroppo and A. Zucchi

Equipo médico Gynepro, Unidad Operativa de Andrología, Bologna.

Unidad Operativa de Urología, Sección de Andrologia, Hospital de Varese-Fundación Macchi, Varese.

Departamento de Urología y Andrología, Facultad de Medicina de Perugia, Hospital Santa Maria de la Misericordia - Hospital Santa Andrea delle Fratte, Perugia, Italia.

RESUMEN:

Medir simultáneamente la velocidad máxima sistólica (VMS) y la velocidad diastólica final (VDF) en el examen de las arterias cavernosas del pene con dúplex dinámico y la rigidez peneana en sujetos con una función eréctil satisfactoria con y sin factores de riesgo para disfunción eréctil (DE) de origen arterial. Este estudio multicéntrico y prospectivo examinó dos poblaciones que presentaban una función sexual satisfactoria con dúplex dinámico de las arterias cavernosas. Un grupo presentaba factores de riesgo para DE arterial (65 pacientes, grupo 1) y el otro no tenía factores de riesgo (60 pacientes, grupo 2). La rigidez peneana fue medida utilizando el Schramek Grading System Score (SGSS). Los valores de la VMS, la VDF y la puntuación del SGSS del grupo 1 y grupo 2 se midieron y compararon usando análisis multivariantes. Los datos de la VMS y la VDF presentados en este trabajo son las medias aritméticas de las medidas de la arteria cavernosa izquierda y derecha. El grupo 1 mostró una media ± desviación estándar de VMS de 26.4 ± 13.2 cm/s y los pacientes del grupo 2 mostraron una VMS de 44.7 ± 9.6 cm/s (p = 0.002). La VDF del grupo 1 fue de −15.6 ± 16.1 cm/s y la VDF del grupo 2 fue de −14.9 ± 13.7 cm/s (p = 0.329). La puntuación del SGSS en el grupo 1 fue de 3.2 ± 0.3 y de 4.8 ± 0.2 (p = 0.008) en el grupo 2. La variaciones intra e interobservador no fueron estadísticamente significativas. Los valores de VMS y la puntuación del SGSS de los pacientes con factores de riesgo para DE y con función eréctil satisfactoria estuvieron por debajo de los normal y fueron significativamente inferiores que las de los pacientes sin factores de riesgo. Existen hipótesis de que mecanismos compensadores, probablemente de origen psicológico, permiten mantener una función eréctil satisfactoria incluso en presencia de valores de VMS anormalmente bajos.

PMID: 27369845

COMENTARIO DEL EDITOR:

Muy interesante artículo sobre la medición de las velocidades vasculares de las arterias cavernosas del pene en pacientes sin disfunción eréctil con y sin factores de riesgo cardiovascular. Las diferencias encontradas son clínica además de estadísticamente significativas, postulando así el ecógrafo doppler como una herramienta muy sensible a la hora de detectar alteraciones vasculares en los pacientes con factores de riesgo cardiovascular. Esta herramienta debería adquirir relevancia en el futuro próximo, no sólo para diferenciar casos de dudosa etiología de la disfunción eréctil, sino a la hora de establecer la severidad de la misma, y servir de pronóstico en pacientes a los que se les vaya a someter a un tratamiento invasivo, como la cirugía con parche en la enfermedad de Peyronie.

Borja García Gómez.

Médico Adjunto Unidad de Andrología, Servicio de Urología.

Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.

borjagarciagomez@gmail.com

Andrology. 2016 Sep 16. doi: 10.1111/andr.12255.

  1. Corona, 2G. Rastrelli, A. Burri, E. Serra, D. Gianfrilli, E. Mannucci, E. A. Jannini and M. Maggi

Varios centros (8) de Italia y Nueva Zelanda.

RESUMEN:

La tasa de abandono con los inhibidores de la fosfodiesterasa 5 (iPDE5) sigue siendo muy alta. El objetivo de este estudio es revisar y meta-analizar los datos disponibles actualmente sobre el abandono de la primera generación de iPDE5, incluyendo sildenafilo, vardenafilo y tadalafilo. Se llevó a cabo una búsqueda extensa en Cochrane y Medline Embase que incluía los siguientes términos: iPDE5, abandono. Se incluyeron todos los estudios observacionales que reportaban la tasa de abandono de los iPDE5 y sus causas específicas sin ninguna restricción arbitraria. De los 103 artículos revisados, 22 se incluyeron en el estudio. Los ensayos recuperados incluían un total de 162.936 pacientes con una edad media de 58.8 ± 7.9 años. La prevalencia de la diabetes y la hipertensión era de 27.7% y el 36.9%, respectivamente. Los iPDE5 se asociaron con una tasa de abandono del 4% por mes (casi un 50% tras 1 año). Esta tasa era mayor en individuos más jóvenes y en aquellos que presentaban una prevalencia más elevada de comorbilidades. Se identificaron 6 razones principales para el abandono de los iPDE5 en los estudios evaluados. Los problemas relacionados con la pareja y la falta de eficacia representaron las dos razones más importantes para el abandono de los iPDE5, aunque no se identificó ninguna diferencia significativa entre los factores. En conclusión, pese a su alta eficacia y facilidad de administración, la tasa de abandono e insatisfacción con los iPDE5 es todavía muy elevada. Nuestros datos muestran que ningún factor concreto presenta un papel fundamental en el abandono de los iPDE5, sugiriendo que la lasa de abandono se debe habitualmente a una combinación de problemas médicos y factores psicosociales y relacionados con la pareja.

PMID: 27636710

COMENTARIO DEL EDITOR:

Interesante meta-análisis con una muestra muy elevada de pacientes en el que se buscan los factores más frecuentes de abandono de los iPDE5, siendo la falta de eficacia el más importante. En este sentido, conviene recordar que varios trabajos han mostrado la necesidad de tomarse tiempo en instruir correctamente al paciente sobre el modo de administración de estos fármacos, con el fin de evitar los falsos no respondedores. El segundo factor en frecuencia, la presencia de comorbilidades, apunta también en este sentido, dado que son pacientes con una DE de peor respuesta, como en el caso de la diabetes. Otros factores encontrados, como el coste o los problemas relacionados con la pareja, son menos dependientes de la relación médico-paciente, pero como se observa igualmente determinantes. Por último, reseñar que entre el 11 y el 16% de los pacientes abandonan los iPDE5 por sus efectos secundarios, con datos muy consistentes entre los distintos estudios.

Borja García Gómez.

Médico Adjunto Unidad de Andrología, Servicio de Urología.

Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.

borjagarciagomez@gmail.com

Andrology 2016; Sep;4(5):952-6.

E.V. Kucuk, A. Tahra, A. Bindayi and F. F. Onol.

Hospital Universitario y Centro de Investigación Umraniye, Universidad de Ciencias de la Salud, Estambul, Turquía.

RESUMEN:

Existen varias modalidades terapéuticas para la disfunción eréctil con distintas tasas de éxito y de satisfacción. El objetivo es comparar la satisfacción de pacientes diagnosticados de disfunción eréctil con tadalafilo, inyecciones intracavernosas, y tras la implantación de una prótesis de pene. Se evaluaron de manera retrospectiva los registros de 3448 pacientes con disfunción eréctil. Un total de 356 pacientes con disfunción eréctil orgánica fueron reclutados para este estudio. De estos, 132 (37%) recibieron tadalafilo 20mg dos veces a la semana durante 12 semanas, 106 pacientes (30%) recibieron tadalafilo 5mg diario durante 12 semanas, 96 pacientes (27%) se trataban con terapias de inyecciones intracavernosas (Bi-mix, papaverina y fentolamina). A otros 22 pacientes se les implantó una prótesis de pene. La satisfacción del paciente y su pareja fue medida con los cuestionarios International Index of Erectile Function (IIEF) y el Erectile Dysfunction Inventory of Treatment Satisfaction (EDITS). La edad media de los pacientes era de 52.4 +/- 25.75 (32-71). La etiología de la disfunción eréctil era enfermedades sistémicas crónicas en 133 casos (44%) y prostatectomía radical en 121 (40%). La mejora en la puntuación media del IIEF-5 tras el tratamiento fue mayor en el grupo de prótesis de pene (12.4 +/- 1.3), en comparación con tadalafilo 5mg (6.7 +/- 1.5) (p<0.01), tadalafilo 20mg (6.2 +/- 1.5) (p<0.01), e inyecciones intracavernosas (8.4 +/- 3.2) (p<0.05). La puntuación del EDITS fue significativamente superior en el grupo de prótesis de pene (78.2 +/- 11.3), en comparación con el de inyecciones intracavernosas (60.3 +/- 6.3), tadalafilo 5mg (72.5 +/- 4.5), y tadalafino 20mg (70.7 +/- 3.4) (p<0.05). La puntuación en el EDITS de las parejas era de 70.1 +/- 10 en el grupo prótesis de pene, 50.2 +/- 1.5 en el de inyecciones intracavernosas, 62.9 +/- 7.8 en el de tadalafilo 5mg, y 61.3 +/- 5.3 en el de tadalafilo 20mg. Los pacientes con disfunción eréctil a los que se les implantó una prótesis de pene parecen estar más satisfechos que aquellos tratados con tadalafilo o inyecciones intracavernosas. Son necesarios futuros ensayos clínicos para confirmar los resultados.

PMID: 27368423

COMENTARIO DEL EDITOR:

Dejando de lado la valoración sobre la idoneidad metodológica del trabajo realizado, es cierto que sólo ensayos clínicos aleatorizados y prospectivos nos permitirían establecer qué tratamiento presenta mejores tasas de satisfacción para los pacientes con DE. Sin embargo, desde el momento en el que se establece que el tratamiento de la DE debe ser escalonado y progresivo, es prácticamente imposible llevar a cabo dichos ensayos, dadas las consideraciones éticas que presentarían. De sobra es conocido que las prótesis de pene presentan las mayores tasas de satisfacción en pacientes con DE, pero porque a aquellos a los que se les implanta son individuos con escasa o nula respuesta a otros tratamientos. La ausencia de una comparación de las características basales de los grupos enfrentados en este trabajo sólo llevan a confirmar esta aseveración.

Borja García Gómez.

Médico Adjunto Unidad de Andrología, Servicio de Urología.

Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid.

borjagarciagomez@gmail.com

J Urol. 2016 Oct; 196 (4): 1223-7.

Nueva clasificación, basada en la evidencia, de la enfermedad venosa oclusiva cavernosa.

Pathak RA1, Rawal B1, Li Z1, Broderick GA2.

Información del autor

1 Departamento de Urología, Mayo Clinic, Jacksonville, Florida; Departamento de Investigación en Ciencias de la Salud (BR, ZL), División de Estadística e Informática Biomédica, Mayo Clinic, Jacksonville, Florida.

Departamento de Urología, Mayo Clinic, Jacksonville, Florida; Departamento de Investigación en Ciencias de la Salud (BR, ZL), División de Estadística e Informática Biomédica, Mayo Clinic, Jacksonville, Florida. Dirección electrónica: Broderick.Gregory@Mayo.edu.

Resumen

PROPÓSITO:

El objetivo principal de nuestro estudio fue determinar si un fundamento basado en la evidencia podría clasificar la enfermedad venosa oclusiva cavernosa en disfunción eréctil leve, moderada y severa.

MATERIALES Y MÉTODOS:

Un total de 863 pacientes fueron sometidos a ecografía Doppler dúplex a color entre enero de 2010 y junio de 2013 realizada por un solo urólogo. Se identificó una cohorte de 75 pacientes (8,7%) con diagnóstico de enfermedad venosa oclusiva cavernosa basada en un índice de resistencia unilateral inferior a 0,9 y velocidad sistólica pico derecha e izquierda de 35 cm por segundo o menos, después de estimulación sexual visual. Se evaluó la eficacia del tratamiento con una mediana de seguimiento de 13 meses.

RESULTADOS:

Un total de 75 pacientes con una mediana de edad de 60 años (rango de 19 a 83) y un índice de masa corporal promedio de 26,3 kg / m2 (rango de 19,0 a 39,3) cumplieron los criterios de la enfermedad venosa oclusiva cavernosa. Cuando se subestratificó en térciles, se obtuvieron cortes de índice resistivo, incluyendo enfermedad oclusiva venosa cavernosa leve-81,6 a 94,0, enfermedad moderada-72,6 a 81,5 y enfermedad grave-59,5 a 72,5. Utilizando estos 3 grupos, para las tasas de fracaso de inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (p = 0,017) y los resultados del SHIM (Cuestionario de Salud Sexual para Hombres) (1 a 10 vs 11 a 20, p = 0,030) existieron diferencias estadísticamente significativas para la enfermedad oclusiva venosa cavernosa leve, moderada y severa. En relación a la satisfacción del tratamiento también existieron diferencias estadísticamente significativas. La colocación de prótesis de pene fue más común entre pacientes con disfunción eréctil y enfermedad oclusiva venosa cavernosa más severa.

CONCLUSIONES:

Nuestro análisis retrospectivo apoya una correlación entre la tasa de fracaso del inhibidor de la fosfodiesterasa tipo 5, la puntuación del cuestionario SHIM y la tasa de intervención quirúrgica utilizando valores del índice resistencia. Nuestros datos sugieren además que una clasificación de la enfermedad venosa oclusiva cavernosa basada en la evidencia por ecografía Doppler color es posible y puede seleccionar a los pacientes para la colocación de una prótesis de pene.

Copyright © 2016 American Urological Association Educación e Investigación, Inc.

Publicado por Elsevier Inc. Todos los derechos reservados.

PALABRAS CLAVE:

Impotencia, vasculogénico; pene; Inhibidores de la fosfodiesterasa 5; Fracaso del tratamiento; Ultrasonografía, Doppler, color

PMID: 27164516

Comentario editorial: La etiología de la DE puede clasificarse en causas psicógenas, neurogénicas, hormonales y / o vasculogénicas. La DE vasculogénica representa entre el 60% y el 80% de todos los casos y puede subclasificarse en insuficiencia arterial, enfermedad venosa oclusiva cavernosa o una combinación de ambas. En este destacable trabajo sus autores intentan proporcionar y justificar clínicamente una nueva clasificación, basada en la evidencia, de la enfermedad venosa oclusiva cavernosa en leve, moderada y severa. Recalcan que el análisis de la ecografía Doppler color puede distinguir con precisión la arteriogénesis de la enfermedad venooclusiva, requiriendo menos tiempo y menos equipo especializado que la cavernosometría y cavernosografía. Según los resultados que presentan existiría una correlación entre la tasa de fracaso del iPDE 5, la puntuación del SHIM y la tasa de intervención quirúrgica, protésica utilizando valores del índice resistencia. Entre las limitaciones del presente estudio destaca que ninguno de los hallazgos Doppler se confirmaron con cavernosografía y cavernosometría.

José María Lozano-Blasco

Urólogo. FECSM

Adjunto de las Unidades de Andrología y Neuro-urología

UGC de Urología-Nefrología

HHUU Virgen del Rocío. Sevilla

jmlozanoblasco@gmail.com